Wilmington, Delaware.- Joe Biden anunció el martes que la senadora por California Kamala Harris será su compañera de fórmula para las elecciones presidenciales, haciendo historia al seleccionar a la primera mujer de raza negra para competir por la vicepresidencia por alguno de los principales partidos de Estados Unidos, y reconociendo el papel vital que los votantes negros desempeñarán en su intento de derrotar al presidente Donald Trump.
“Tengo el gran honor de anunciar que he elegido a Kamala Harris, una luchadora intrépida a favor del hombre común y uno de los mejores servidores públicos del país, como mi compañera de fórmula”, tuiteó Biden. En un mensaje de texto enviado a sus simpatizantes, el candidato dijo: “Juntos, contigo, vamos a vencer a Trump”.
Harris, de 55 años, fue rival de Biden en las primarias demócratas, y está familiarizada con el singular rigor de una campaña nacional. También es una de las figuras más prominentes del partido y se convirtió rápidamente en una de las principales contendientes a la vicepresidencia después de que concluyera su propia campaña por la nominación presidencial.
“Me sorprendió un poco que la eligiera”, respondió Trump a los periodistas en la Casa Blanca durante su conferencia diaria sobre coronavirus.
“Es la más mala, la más horrible, la más irrespetuosa de todos en el Senado”, agregó.
El irregular manejo de las crisis por parte de Trump ha colocado a Biden en una fuerte posición en contra del presidente. Al sumar a Harris a la fórmula, puede apoyarse en la postura relativamente centrista de la senadora en temas como la atención médica y en sus antecedentes de seguridad pública en el estado más poblado de la nación.
El historial de Harris como fiscal general de California y fiscal de distrito en San Francisco fue muy analizado durante las primarias demócratas, y desanimó a algunos liberales y a los votantes negros más jóvenes que la consideraron desfasada en cuestiones de racismo sistémico en el sistema jurídico y de brutalidad policial. Harris trató de encontrar un equilibrio en estos temas, declarándose a sí misma como una “fiscal progresista” que apoya las reformas a la policía.