Adén, Yemen.- En julio del 2017, un avión alquilado por las Naciones Unidas esperaba en la pista de un aeropuerto del Cuerno de África que funcionarios autorizasen la entrega de medio millón de dosis de vacunas contra el cólera destinadas a Yemen. En medio de la catastrófica guerra civil, la enfermedad se esparcía rápidamente y todos los días se reportaban miles de casos nuevos.
Pero nunca llegó la luz verde para que el avión partiese rumbo al norte de Yemen. La ONU no pudo distribuir las vacunas sino hasta mayo del 2018 y se cree que la epidemia tiene más de un millón de casos. Es la peor epidemia de cólera de los tiempos modernos y una calamidad que expertos creen se pudo haber evitado si las vacunas llegaban antes.
Funcionarios de las Naciones Unidas atribuyen la cancelación del vuelo a las dificultades inherentes de una operación de distribución de vacunas en pleno conflicto armado. Pero funcionarios al tanto de lo sucedido dijeron a la Associated Press que la razón real fue que rebeldes hutíes que controlan el norte de Yemen se negaron a permitir la llegada de vacunas tras pasar meses pidiendo a la ONU que enviase ambulancias y otro equipo médico para sus fuerzas como condición para autorizar los envíos.
El cólera se empezó a esparcir en Yemen a fines del 2016 y a lo largo de buena parte del 2017 y el 2018. Perdió fuerza a fines del año pasado, pero la recobró a comienzos del 2019. Un nuevo brote ha generado unos 150.000 casos y casi 300 muertes desde principios del año. Las vacunas comenzaron a llegar a su destino en mayo del 2018 en el sur y en agosto del 2018 en el norte, según funcionarios.