Jerusalén.- El líder centrista Beny Gantz anunció al presidente su “imposibilidad” de formar gobierno en Israel, en el segundo intento fallido tras Benjamín Netanyahu, lo que abre un periodo político sin precedentes.
“En los últimos 28 días, no he dejado piedra sin mover, independientemente de cuán pequeña era, en mi intento de formar un gobierno que traiga al Estado de Israel liderazgo con integridad, moralidad y valores”, aseguró Grantz sobre las diferentes opciones que exploró sin éxito, tanto de un gobierno de unidad como uno de coalición.
Gantz responsabilizó al primer ministro, Netanyahu, del fracaso y reivindicó ser el suyo el partido más votado en las elecciones del 17 de septiembre, que se convocaron tras el bloqueo político de los comicios de abril.
Por su parte, el ultraderechista Avigdor Lieberman desveló durante esta jornada que no apoyaría un gobierno de coalición liderado por Gantz con el apoyo “directo o indirecto” de la Lista Unida árabe, lo que dejó al líder centrista pocas opciones para continuar con las negociaciones que, había asegurado, mantendría hasta el último minuto.
Lieberman “culpó” a ambos líderes de que Israel siga sin gobierno. A Gantz por “no aceptar el plan del presidente (que implicaría una rotación en la jefatura iniciada por Netanyahu)”, y al primer ministro en funciones por no “renunciar a un gobierno mesiánico y haredí (untraortodoxo)”.
También se refirió a estas alternativas como “coaliciones antisionistas” -con árabes o ultraortodoxos-, lo que generó las críticas de todos los partidos políticos.