El exmilitar habría obtenido más apoyo de lo previsto por todos los sondeos hasta ahora, que le daban hasta 41 por ciento de los votos, y rebasó los resultados de boca de urna que le daban 45 por ciento, pero sin lograr el 50 por ciento de votos válidos necesarios para evitar el segundo turno.
La primera ronda dibuja un mapa geográfico electoral de Brasil muy dividido entre el noreste, como feudo de la izquierda y foco de población con renta más baja, qu votó por el socialista; y el sur, sureste y centro, las regiones más ricas, marcadamente conservadoras.
La segunda ronda de los comicios en Brasil se celebrará el 28 de octubre, y desde la redemocratización a final de 1980 nunca un candidato que venció en primer turno perdió en segunda ronda.