Brasilia, Bra.- El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se abstuvo el martes de reconocer la elección de su rival izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, y en su lugar usó sus primeras declaraciones públicas desde la derrota de hace dos días para agradecer a sus simpatizantes y alentar sus protestas, siempre que sigan siendo pacíficas.
Poco después de sus declaraciones, que duraron menos de dos minutos, el jefe de gabinete, Ciro Nogueira, anunció que el presidente Bolsonaro lo había autorizado a comenzar el proceso de transición.
Los mandatarios de diversos países han reconocido públicamente la victoria de Lula, al igual que algunos de los aliados más cercanos de Bolsonaro. Además, miembros del gabinete, gobernadores electos y líderes evangélicos que habían sido firmes simpatizantes de Bolsonaro han comenzado a tener acercamientos con el próximo gobierno de izquierda.
Flanqueado por más de una docena de ministros y aliados durante su breve discurso desde la residencia presidencial, jair Bolsonaro no mencionó los resultados de las elecciones. En su lugar, defendió los logros de su gobierno.
“Siempre me han etiquetado como antidemocrático y, a diferencia de mis detractores, siempre he jugado dentro de las cuatro líneas de la Constitución”, afirmó Bolsonaro.