Asimismo, en una entrevista con un diario israelí, indicó que no pretende reconocer a Palestina como Estado y puso en duda la existencia de una embajada palestina en Brasil.
El giro diplomático de un país que obtuvo históricamente apoyo de países africanos y árabes para sus políticas comerciales y exterior en instituciones como Naciones Unidas podría provocar represalias económicas de naciones que compran miles de millones de dólares de productos alimenticios a Brasil, en especial carne de pollo.
Los palestinos reivindican Jerusalén oriental como capital de su futuro Estado y la mayoría de la comunidad internacional no reconoce la reivindicación de Israel de que Jerusalén sea su capital indivisible.
Brasil es el mayor productor y exportador mundial de carne halal, por delante de Estados Unidos, y exporta a 57 países islámicos, 22 de ellos árabes, más de dos millones de toneladas de carne por año.