ZAPORIYIA, Ucrania.- Se teme que decenas de ucranianos fallecieron el domingo en Luhansk después de que una bomba rusa derribó una escuela donde había unas 90 personas en el sótano, mientras que las tropas ucranianas se negaban a rendirse en una planta de acero sitiada en el estratégico puerto de Mariúpol.
El gobernador de la provincia de Luhansk, una de las dos áreas que conforman el corazón industrial del este conocido como Donbás, dijo que la escuela en el pueblo de Bilohorivka se incendió después del bombardeo. Los equipos de emergencia encontraron dos cuerpos y rescataron a 30 personas.
“Lo más probable es que las 60 personas que permanecen bajo los escombros ahora estén muertas”, escribió el gobernador Serhiy Haidai en la aplicación de mensajería Telegram. Los bombardeos rusos también mataron a dos niños, de 11 y 14 años, en la cercana ciudad de Pryvillia, dijo.
El mayor conflicto europeo desde la Segunda Guerra Mundial se ha convertido en una dura guerra de desgaste debido a la defensa inesperadamente eficaz del ejército ucraniano. Dado que no lograron capturar la capital ucraniana, Kiev, las fuerzas rusas han atacado ciudades, pueblos y aldeas en el este y el sur de Ucrania, pero no han ganado mucho terreno, según analistas militares occidentales.
Para demostrar el éxito a tiempo para el Día de la Victoria que se conmemora el lunes en Europa, el ejército ruso busca completar la toma de Mariúpol, que ha estado bajo un ataque implacable desde el comienzo de la guerra el 24 de febrero. La enorme planta siderúrgica es la única parte de la ciudad que no está bajo control ruso.