Tres bomberos mueren en incendio forestal en frontera Colorado-Utah

El incendio Cottonwood en Utah supera 378 km² y destruye parte de una estación de esquí.

BEAVER, Utah, EE.UU. (AP) — El calor abrasador y los fuertes vientos del domingo avivaron los incendios forestales en todo el oeste de Estados Unidos luego que tres bomberos murieran un día antes en Colorado cuando combatían un incendio a lo largo de la frontera del estado con Utah.

Bomberos muertos en incendio en frontera Colorado-Utah

El Servicio Meteorológico Nacional indicó que las condiciones para incendios forestales "siguen siendo críticas" en todo el suroeste del país, con alto riesgo en la región de Four Corners, donde se unen Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah. La agencia advirtió sobre un "comportamiento extremo del fuego" a lo largo de la frontera entre Utah y Colorado, donde "es probable un rápido crecimiento del incendio".

Tres bomberos murieron y dos sufrieron quemaduras al ser alcanzados por las llamas de incendios forestales de rápido avance. Los bomberos desplegaron refugios de emergencia para sí mismos durante el llamado "burnover" —que ocurre cuando un incendio se propaga y cierra todas las rutas de escape— el sábado en el condado Mesa, Colorado, informó el Departamento del Interior de Estados Unidos.

Trabajaban para el Servicio contra Incendios Forestales de Estados Unidos y el Servicio Forestal de Estados Unidos y formaban parte de una respuesta interinstitucional a los incendios Knowles y Gore, que se fusionaron con otros para formar el incendio Snyder. Hasta ahora, se han quemado unos 114 kilómetros cuadrados (44 millas cuadradas).

Acciones oficiales y declaración de emergencias

La agencia —creada a principios de este año para agilizar la extinción de incendios y la reducción del riesgo de fuego en tierras públicas— indicó en un comunicado que "se mantiene unida" con el Servicio Forestal en el duelo y "en nuestro apoyo inquebrantable a los seres queridos que dejan".

Los nombres de los bomberos se mantenían en reserva a la espera de notificar primero a sus seres queridos, informó el Departamento del Interior.

Las temperaturas en Grand Junction —al este del incendio— alcanzaron un máximo de 34 grados Celsius (93 grados Fahrenheit) el sábado, con vientos con ráfagas de 71 km/h (44 mph), según el Servicio Meteorológico Nacional.

La policía del condado Mesa instó a la población evacuar la posible trayectoria del incendio y abrir el agua de riego para saturar la tierra. La Oficina de Administración de Tierras cerró el acceso público a las áreas que administra en las cercanías el sábado.

El domingo, los fuertes vientos empujaron oleadas de humo espeso y gris del incendio que ardía a través de una desolada extensión de matorrales y mesetas rojas.

Condiciones calurosas, secas y ventosas

Días consecutivos de clima caluroso, seco y ventoso avivaron incendios en Colorado, Utah, Arizona y otros lugares. Surgían nuevos incendios en toda la región.

El incendio más grande, el de Cottonwood, ardía fuera de control en un terreno escabroso en el suroeste de Utah. El domingo se expandió hasta superar los 378 kilómetros cuadrados (146 millas cuadradas) tras avanzar por cañones y laderas, destruyendo a su paso parte de una estación de esquí. La causa está bajo investigación.

Los bomberos trabajaban en múltiples frentes para frenar el incendio, incluido el uso de topadoras para despejar matorrales y árboles y privar al fuego del combustible que necesita para arder.

De momento no se han dado estimaciones de daños. El gobernador, Spencer Cox, en una publicación en redes sociales agradeció a las cuadrillas por lo que describió como "varias detenciones y rescates milagrosos".

El peligro es aún mayor este año porque la cobertura de nieve está en mínimos récord en Utah tras su invierno más cálido del que se tenga registro. Gran parte del oeste del país enfrenta condiciones similares, según el Centro Nacional Interinstitucional de Incendios. Unos 12 incendios ardían en Utah. Ninguno estaba contenido hasta última hora de la tarde del domingo.

Incendios en EEUU han consumido miles de millas cuadradas este año

A nivel nacional, casi 12.142 kilómetros cuadrados (4.688 millas cuadradas) se han quemado desde el inicio del año. Eso supera el promedio de 10 años.

Según datos del Servicio Forestal, el domingo ardían en el suroeste desértico alrededor de una docena de incendios forestales totalmente o en gran medida no contenidos, incluidos en Nevada y Arizona. Su superficie totalizaba casi 1.214 kilómetros cuadrados (469 millas cuadradas).

Declaran emergencias en Utah y Colorado

Citando las condiciones de incendio, Cox declaró una emergencia la semana pasada y prohibió el uso de fuegos artificiales antes del feriado del 4 de julio. Autoridades estatales indicaron que Utah ha registrado un aumento en nuevos incendios forestales, y que cada fuego ha mostrado un comportamiento sin precedentes y ha puesto al límite las capacidades para combatir incendios forestales.

El gobernador de Colorado, Jared Polis, también declaró una emergencia el sábado y autorizó el uso de la Guardia Nacional para combatir los incendios.

Las autoridades informaron que al sur del Parque Nacional del Gran Cañón las llamas de un nuevo incendio forestal se alejaban el sábado de Grand Canyon Village. Pero a unos 80 kilómetros (50 millas) de distancia, otro incendio llevó a las autoridades del condado Coconino a emitir órdenes de evacuación para los residentes cerca de Kendrick Mountain.

Partes del norte de Arizona se quedaron sin electricidad el sábado luego que la empresa de servicios públicos que atiende la zona realizara un corte preventivo con la esperanza de reducir el riesgo de incendios forestales. El domingo, las autoridades informaron que se había restablecido el suministro eléctrico en gran parte del Parque Nacional del Gran Cañón.

Los cortes de energía se han vuelto más comunes en el oeste de Estados Unidos a medida que el riesgo de incendios forestales se ha ampliado. Por lo general, es un último recurso después que los meteorólogos de las empresas eléctricas sopesan factores como la velocidad del viento sostenido y de las ráfagas, los combustibles disponibles y la topografía.