Boris Johnson, de la gloria a la caída

Londres, Ing.- En los 365 días desde que obtuvo la mayor victoria electoral en 40 años en el Reino Unido, Boris Johnson se ha divorciado, se ha comprometido, ha tenido un hijo, ha rozado la muerte, se ha enfrentado a la mayor pandemia en un siglo y ha lidiado con una recesión sin precedentes.

Si para todo el mundo 2020 ha sido el año más largo, para el primer ministro británico esta expresión se queda corta.

Elegido con un 43,6 % de los votos (el porcentaje más alto desde 1979), Johnson recibió de la sociedad británica carta blanca para, antes que nada, completar el Brexit, la salida del país de la Unión Europea.

Si en diciembre del año pasado Johnson festejaba y se las prometía felices ante un panorama económico benigno, la realidad de la pandemia le golpeó en primera persona del singular y del plural.

Johnson, de 56 años, ingresó el 5 de abril por la enfermedad en un hospital, del que salió una semana más tarde tras pasar tres días en cuidados intensivos al borde de la muerte.

Solo dos días después de reincorporarse al trabajo nació por la enfermedad su primer hijo con su novia, Carrie Symonds, de 32 años, con la que este año se comprometió tras divorciarse de su segunda esposa.

La crisis suscitada por el coronavirus ha causado que la economía británica esté todavía un 8 % por debajo de los niveles previos a la pandemia, y aunque los empleos se mantuvieron en respiración asistida gracias a los programas de gasto público, en las últimas semanas se suceden las quiebras de grandes almacenes, como Debenhams.