Brasil prende la alarma entre sus vecinos

Avanzan los casos de Covid-19 en la esa nación, y países vecinos temen se propague la enfermedad

Buenos Aires, Arg.- El aumento prácticamente incontrolado de casos de Covid-19 en Brasil aviva el miedo a que trabajadores de la construcción, conductores de camión y turistas del mayor país de Latinoamérica propaguen la enfermedad en países vecinos que se esfuerzan por contenerla.

Brasil, una enorme nación que comparte frontera con casi todas las demás de Sudamérica, ha confirmado más de 70.000 contagios y más de 5.000 decesos, según los datos del gobierno y el conteo de la Universidad Johns Hopkins, muchos más que cualquiera de sus vecinos. Se cree que el dato real de infectados y muertos es mucho mayor por el número limitado de pruebas de detección.

Las fronteras del país siguen abiertas, no hay casi cuarentenas ni limitaciones y su presidente, Jair Bolsonaro, sigue negando la gravedad de la pandemia.

En Paraguay, con al menos 250 casos confirmados, las fuerzas militares que velan por el cumplimiento de las normas contra el virus cavaron una zanja poco profunda junto a la principal carretera de entrada a la ciudad de Pedro Juan Caballero desde la vecina ciudad brasileña de Punta Porá, para restringir la circulación.

Incluso autoridades en Estados Unidos, donde hay ya más de 1 millón de casos registrados y los decesos son más de 60.000, han expresado su preocupación por lo que pasa en Brasil. 

Florida, que tiene una gran población con ascendencia brasileña, podría enfrentarse a la amenaza de que los pasajeros de vuelos procedentes de Brasil lleven el coronavirus al estado, dijo el martes el gobernador republicano, Ron DeSantis, al presidente, Donald Trump.

Las autoridades en Colombia también están preocupadas, dijo Julián Fernández Niño, epidemiólogo de la Universidad Nacional en Bogotá.

“En un mundo globalizado, la respuesta con el problema de la pandemia no pueden ser fronteras cerradas”, afirmó el doctor Fernández Niño. 

En Uruguay, el presidente Lacalle Pou, apuntó que la propagación del virus en Brasil encendió luces de advertencia en su gobierno.  Recientemente, varias decenas de trabajadores brasileños cruzaron por la ciudad fronteriza uruguaya de Río Branco para trabajar en la construcción de una cementera. Cuatro de ellos dieron positivo al virus, lo que llevó a Uruguay a poner a toda la plantilla en cuarentena.