São Paulo.- El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro disputarán la Presidencia en una segunda vuelta electoral el próximo 25 de octubre, según los resultados oficiales de los comicios celebrados este domingo, con el 99.85% del censo escrutado.
El primogénito del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, con el 47.07% de los votos, y el dirigente progresista, con el 45.12%, fueron los dos más votados en una primera vuelta sin opciones por los otros diez aspirantes a la jefatura del Estado, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE).
Flávio Bolsonaro, de 45 años, estuvo desde el inicio del recuento por delante de Lula, que empeora sus resultados con respecto a la primera vuelta de 2022, cuando alcanzó el 48,4 % y 57,2 millones de votos.
El hijo mayor de Jair Bolsonaro sumó este domingo más de 55,5 millones de papeletas con su nombre, unos tres millones más que Lula y alrededor de dos millones más que su padre en la primera vuelta de 2022.
Antes de conocerse el escrutinio, fuentes de la campaña de Lula da Silva habían comentado que el antiguo tornero mecánico necesitaba al menos cuatro puntos de ventaja para ir con cierta tranquilidad a la segunda vuelta, lo que no se ha cumplido.
Por detrás se quedaron el psiquiatra y escritor Augusto Cury (2,90 %), el agitador ultra Renan Santos (2,26 %), el exgobernador conservador de Goiás Ronaldo Caiado (2,20 %) y el exgobernador liberal de Minas Gerais Romeu Zema (0,28 %).
Las encuestas ya habían mostrado en las últimas semanas una tendencia al alza de Flávio, abanderado del Partido Liberal (PL) por designación de su padre, quien se encuentra en prisión domiciliaria tras ser condenado por golpismo.
Sin embargo, ni Quaest, ni Datafolha, las dos empresas desmoscópicas más relevantes del país, proyectaron una victoria clara del senador.
Para la segunda vuelta, los sondeos publicados antes de este domingo proyectaban un pleito muy reñido, con Lula y Flávio en empate técnico.
Lula busca un cuarto mandato no consecutivo a sus 80 años de edad. La campaña brasileña se ha desarrollado entre escándalos de corrupción que han salpicado a varios jueces del Supremo, así como al propio Flávio Bolsonaro y al entorno próximo de Lula, e intentos de injerencia por parte de Estados Unidos, según ha denunciado el PT.