MESSINA, Italia (EFE).- El buque Aquarius atracó hoy en el puerto italiano de Messina con más de 290 migrantes a bordo, apenas dos días después de que las autoridades marítimas europeas impidieran que rescatara a otras cien personas y las dejara en manos de guardacostas libios.
Una vez fotografiados por agentes de la Prefectura en Sicilia, los heridos y enfermos fueron trasladados a un hospital en Messina mientras que el resto fueron llevados a un centro de acogida, donde serán identificados.
"Hay todo tipo de casos. Siempre hay personas vulnerables, enfermos, gente que busca reagrupación familiar, migrantes económicos, pero también personas con estatus de refugiados y solicitantes de asilo", explicó a Efe Catalina Arenas, responsable humanitaria de MSF en el Aquarius.
"Cada caso se estudia y cada uno sigue en camino porque son diferentes", agrega.
Los migrantes fueron rescatados a lo largo de la Semana Santa por el "Aquarius" en aguas internacionales frente a las costas de Libia, país convertido en el corazón de las mafias dedicadas al contrabando de personas en el Mediterráneo central.
Los dos primeros rescates, practicados el Jueves y Viernes Santo. salvaron la vida de 253 personas que navegaban sin rumbo por el mar tras haber salido de madrugada de la ciudad libia de Al Zawara en dos botes neumáticos.
Las 39 restantes fueron rescatadas el Sábado Santo y viajaban con otro centenar de personas más que acabaron en manos de los servicios de Guarda Costa de Libia después de que las autoridades marítimas en Roma abortaran la operación y entregaran su coordinación a los guardacostas libios.
Ni la OIM ni otros organizaciones reconocen Libia como un puerto seguro para desembarcar.