RÍO DE JANEIRO.- Sacudiendo una sonaja tradicional, la nueva jefa de asuntos indígenas de Brasil recorrió recientemente todos los rincones de la sede de la agencia, incluso el salón de café, mientras invocaba la ayuda de los antepasados durante una limpieza ritual.
El ritual tuvo un significado extra para Joenia Wapichana, la primera mujer indígena de Brasil en comandar la agencia encargada de proteger la selva amazónica y su gente.
Una vez que preste juramento el próximo mes bajo la administración del nuevo presidente Luiz Inácio da Silva, Wapichana promete limpiar la casa en una agencia que, según los críticos, ha permitido que los recursos de la Amazonía se exploten a expensas del medio ambiente.
Mientras Wapichana realizaba el ritual, indígenas y funcionarios coreaban con entusiasmo “¡Yoohoo! ¡Funai es nuestra!”, una referencia a la agencia que ella dirigirá.
Los ambientalistas, los pueblos indígenas y los votantes que simpatizan con sus causas fueron importantes para la estrecha victoria de Lula.
Ahora Lula busca cumplir las promesas de campaña que hizo sobre una amplia gama de temas, desde la expansión de los territorios indígenas hasta detener el aumento de la deforestación ilegal. En sus primeros mandatos, Lula tuvo un historial mixto en temas ambientales.