DELTA, Canada.- Mat Beren y sus amigos solían pasar junto a grandes invernaderos de la Columbia Británica y bromeaban acerca de toda la marihuana que se podría cultivar en ellos.
Un año después, esa perspectiva dejó de ser una broma. Las plantas de tomates y pimientos que crecían en esos sitios están siendo reemplazadas por otro cultivo: el de la marihuana. Beren y muchos otros que cultivaban la planta ilegalmente están ayudando en ese proceso. Los compradores ya no son considerados traficantes que violan las leyes ni deben ir a dispensarios de dudosa legalidad. Ahora se la compran al propio gobierno canadiense.
El 17 de octubre Canadá imitará a Uruguay y legalizará el cultivo y la venta de la marihuana. Los uruguayos dieron ese paso el año pasado, después de años de planificación.
Es un profundo cambio social prometido por el primer ministro Justin Trudeau e impulsado por el deseo de regular el mercado negro y de cobrar impuestos.
La actitud del gobierno central canadiense contrasta con la del de su vecino Estados Unidos, donde la venta de la marihuana con fines medicinales o incluso recreativos a personas mayores de 21 años es legal en la mayoría de los estados, pero sigue siendo ilegal bajo las leyes federales.
Las nuevas leyes canadienses permiten mover el dinero de la industria a través de los bancos, el transporte de la droga de una provincia a otra, compras online, envíos a través del servicio postal estatal y la inversión de miles de millones de dólares en ese sector. La prohibición de la industria de la marihuana a nivel nacional en Estados Unidos contribuye a la expansión de ese sector en Canadá.
Hannah Hetzer, que estudia las políticas de los países hacia la marihuana para la Alianza sobre de Políticas hacia las Drogas de Nueva York, sostuvo que la medida de Canadá es un paso “muy significativo”, dado que unas 25 naciones ya han legalizado el uso de la marihuana con fines medicinales o despenalizado la posesión de pequeñas cantidades. Unos pocos, incluido México, han expresado deseos de regular su uso recreativo.
“Va a cambiar el debate internacional”, pronosticó Hetzer. “No hay otro país que considere legalizarla en lo inmediato, pero creo que Canadá dará prácticamente un permiso para que otras naciones tomen ese rumbo”.
Se espera que al menos 109 locales de venta de marihuana abran en esta nación de 37 millones de habitantes el miércoles de la semana que viene.