Toronto, Canadá.- Las autoridades canadienses están aumentando la presión sobre los antivacunas y grupos radicales que desde hace seis días bloquean el centro de Ottawa para que cesen sus protestas, un día después de que el jefe de Policía de la ciudad advirtiera que puede ser necesaria la intervención del Ejército.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, recogió hoy la frustración de los habitantes de Ottawa. “Se merecen volver a su vida normal”, dijo en una rueda de prensa el ministro.
Trudeau también criticó a líderes del Partido Conservador, el principal grupo de la oposición en el Parlamento, por estar apoyando a los manifestantes.
“Es un momento de liderazgo responsable por parte de todos los políticos de todas las formaciones para decirles a los manifestantes que es el momento de que la vida en Ottawa vuelva a la normalidad”, dijo el primer ministro canadiense. Las protestas, que se iniciaron como una reivindicación de camioneros opuestos a la vacunación, atrajeron a Ottawa durante el fin de semana a miles de personas del movimiento antivacunas y grupos radicales que se manifestaron frente al Parlamento canadiense.
Algunos grupos han señalado que no abandonarán Ottawa hasta que las autoridades canadienses eliminen todas las restricciones y medidas impuestas para contener la pandemia.