Washington.- Estados Unidos defendió este martes que las “devastadoras” escenas de caos en el aeropuerto de Kabul eran inevitables, y anunció un acuerdo con los talibanes para garantizar el paso seguro de los civiles que quieran irse de Afganistán.
Jake Sullivan, el asesor de seguridad nacional del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, expresó compasión por la desesperación de los cientos de afganos que intentaron encaramarse a los aviones estadounidenses que despegaban de Kabul, pero negó que esas escenas hubieran podido prevenirse con una mejor planificación.
“Cuando acaba una guerra civil, con una fuerza rival que entra en la capital, va a haber escenas de caos. Va a haber mucha gente que abandona el país. Eso no es algo que pueda evitarse realmente”, dijo Sullivan en una rueda de prensa.
Aseguró que, aunque “las imágenes de los últimos días en el aeropuerto han sido duras”, la alternativa, según Biden, habría sido aceptar otro “coste humano” que le resultaba todavía más inaceptable: “enviar miles de tropas a combatir (a los talibanes) y que algunas de ellas murieran”.
La misión de Estados Unidos está centrada ahora en evacuar a los 11.000 estadounidenses que calcula siguen en Afganistán, y que, pese a los intentos de la embajada, “no quisieron” abandonar el país cuando era más fácil hacerlo, según Sullivan.
De ellos, entre 5.000 y 1.000 estadounidenses siguen “cerca de Kabul”, según el Pentágono, que controla el tráfico aéreo en el aeropuerto internacional de Kabul y confía en conseguir que a partir de ahora despegue de allí un avión militar de Estados Unidos cada hora.