MELBOURNE, Australia.- Stephanie Kirsop no le creyó a su hijo cuando la llamó por teléfono para decirle que un cocodrilo andaba por un arroyo cerca de su casa
La familia vive en la templada ciudad costera de Newcastle, que está a 2.000 kilómetros al sur del hábitat de los cocodrilos de Australia, en el norte tropical.
Lionel Saunders, de 12 años, y sus amigos vieron al cocodrilo juvenil, de 1 metro de largo (39 pulgadas), a primera hora de la tarde del sábado. Al principio, las autoridades se mostraron escépticas ante el hallazgo, pero capturaron al escurridizo reptil el domingo por la noche.
“Mi hijo grabó videos porque intentaba convencerme de que era real y yo no le creía. Sí parecía un cocodrilo, pero yo decía: no, es un tronco”, comentó.
“Me volví a llamar un poco más tarde y me dije: ‘Hablo muy en serio, mamá. Tienes que venir aquí y echar un vistazo’”. Y añadió: “Durante todo el trayecto pensaba que era una broma. Se van a reír de mí”.
Cuando llegó, no le quedó ninguna duda de que era un cocodrilo.
“Hay un cocodrilito nadando por el arroyo donde los niños de la zona van a pescar ya veces los chicos se meten a nadar ahí. Wow”, añadió Kirsop.