Beirut.- En su primera aparición pública desde que huyó de Japón, donde está acusado de fraude financiero, el exdirector general de Nissan, Carlos Ghosn, denunció el miércoles que hay un complot en su contra y que las condiciones de su detención eran una “parodia” contra los derechos humanos.
Desde Beirut, Ghosn dijo que escapar del país, donde debía ser juzgado por presunto fraude financiero en el fabricante de automóviles “fue la decisión más difícil de mi vida”. Estuvo acompañado de su esposa.
El exdirectivo, antes considerado un grande en la industria automotriz, desestimó todas las acusaciones contra él y dijo: “En primer lugar, nunca debería haber sido arrestado”.
“No estoy por encima de la ley y agradezco la oportunidad de que la verdad salga a la luz y se aclare mi nombre”, dijo a una sala repleta de periodistas en la capital del Líbano, donde creció y es considerado por muchos como un héroe nacional.
El audaz escape de Ghosn dejó perplejas y avergonzadas a las autoridades japonesas porque el exdirectivo estaba libre bajo fianza y logró huir del país a pesar de la vigilancia rigurosa.