Cerca de 100 activistas bloquean las entradas del puerto de Sines por el cambio climático

Lisboa, 13 may (EFE).- Cerca de un centenar de personas bloquearon hoy varias entradas del puerto luso de Sines (120 kilómetros al sur de Lisboa) para exigir medidas al Gobierno portugués y las instituciones para reducir los efectos del cambio climático.

En concreto, piden que se deje de utilizar el gas natural licuado para la producción de electricidad en el próximo año en Portugal y que la electricidad sea 100% renovable y accesible para la población.

"El aumento de los precios de todo y la crisis climática tienen una causa en común: Gas 'Natural'- un combustible fósil tan contaminante como el carbón", explica en la convocatoria la plataforma Parar el Gas, que acusa al Gobierno de apoyar "política y financieramente" a esta industria.

"Ellos nunca pararon. Nunca pararán. Tienes que ser tú, con nosotros, que los pare", añade el texto, en el que aseguran que no es posible obtener "una real transición justa" con este combustible.

Provistos de pancartas en las que se podía leer mensajes como "parar el gas", "El gas es el arma del crimen" y "estado de emergencia climática", los manifestantes caminaron hoy desde el centro de Sines hasta los diferentes accesos del puerto, donde se sentaron para bloquear el paso.

También han intentado bloquear el acceso al puerto por vía marítima.

En una de las puertas, cerca de una decena de activistas se encadenaron entre ellos y, a su vez, una de ellas se ató a una de la verja de entrada del lugar.

La joven, con un candado alrededor del cuello, explicó en declaraciones al canal CNN Portugal que son conscientes de que "no es una transición inmediata", pero aseguró que "es posible y está comprobado" que se pueden llegar a usar "energías totalmente renovables para 2025".

Adelantó que pretenden entregar una carta a la empresa lusa Galp, para que se sume a la causa.

Esta protesta se suma a las varias manifestaciones organizadas durante los últimos meses en Portugal.

Entre las diferentes acciones, han ocupado escuelas y universidades e incluso intentaron boicotear un evento del Partido Socialista, que gobierna con mayoría absoluta en Portugal.