París, Fra.- Los manifestantes del movimiento de los chalecos amarillos marcharon el sábado frente a las sedes de las principales emisoras francesas, mientras pequeños grupos se reunían el sábado en París y en otras ciudades de Francia en medio de indicios de que su movimiento parece haber perdido fuerza.
Cientos de manifestantes, algunos gritando “Periodistas - Colaboracionistas”, recorrieron una ruta por París que los llevó frente a las oficinas centrales de las cadenas de televisión BFM y de la televisora estatal France Televisions. Algunos manifestantes lanzaron piedras y otros objetos durante las escaramuzas dispersas con los policías antidisturbios, quienes dispararon gases lacrimógenos.
Algunos miembros del amplio movimiento de los chalecos amarillos acusan a los principales medios de comunicación de favorecer al gobierno y a las grandes empresas del presidente Emmanuel Macron y de restarle importancia a las protestas, a pesar de que han sido la noticia más importante en Francia desde que iniciaron el 17 de noviembre por la indignación ante las subidas de los impuestos a los combustibles.
Decenas de personas se congregaron en la elegante avenida de los Campos Elíseos, escenario de disturbios entre la policía y los manifestantes a principios de diciembre. Los vehículos de la policía iluminaron la avenida _que lucía decoraciones navideñas_con sus luces azules y rojas.
Un grupo de menor tamaño de manifestantes se reunió cerca de la Torre Eiffel, donde policías arrestaron a varias personas. Sin embargo, al caer la noche, los turistas y las parejas estaban de regreso en la adyacente plaza del Trocadero para disfrutar de las impresionantes vistas de la Torre.
En París, la Prefectura de Policía cifró en 800 los participantes en las protestas y 57 las personas detenidas. Además, no se registraron heridos ni desperfectos en la ciudad.
Para mantener el orden, 4.100 policías antidisturbios fueron desplegados este sábado en toda Francia frente a los 10.500 agentes de hace tres semanas.
La respuesta policial se concentró en las capitales de provincia, como Marsella, Burdeos, Lyon y Toulouse. Tanto los números de la policía como de los manifestantes en las calles parecieron ser mucho menores que los vistos en los fines de semana anteriores.
La temporada navideña y el frío invernal pueden haber amortiguado la concurrencia del sábado, así como una serie de concesiones de Macron para calmar el movimiento después de que los disturbios casi llegaron a su palacio presidencial a principios de este mes.