BANGKOK (AP) — Los principales dirigentes de China elevaron el jueves al Politburó, el máximo órgano de gobierno del Partido Comunista, al único general que quedaba en la comisión que supervisa las fuerzas armadas del país.
Partido Comunista de China refuerza control militar
Los dirigentes también adoptaron una resolución para reforzar el autogobierno, la disciplina y la lucha anticorrupción dentro del partido, mientras buscan ampliar su control del poder.
Los principales líderes del Partido Comunista deliberaron y adoptaron, durante una reunión a puerta cerrada de cuatro días, resoluciones que guiarán al partido en los próximos años. La reunión se produce aproximadamente un año antes del anticipado intento del presidente Xi Jinping para asegurarse su cuarto mandato de cinco años como líder del partido.
El partido eligió al general Zhang Shengmin, quien actualmente se desempeña como vicepresidente de la Comisión Militar Central, para integrar el Politburó. Xi había depurado previamente a dos de los principales generales de China, lo que dejó a Zhang como el único miembro de la comisión además del propio Xi. Esto también dejó al Politburó sin representantes del Ejército Popular de Liberación.
Resoluciones para fortalecer disciplina y autogobierno
Zhang también ocupa un cargo de supervisión de la disciplina interna en las fuerzas armadas, al desempeñarse como subsecretario de la Comisión de Inspección Disciplinaria de la Comisión Militar Central.
El partido señaló, en un resumen de la resolución, que las tareas que enfrenta son "cada vez más arduas", como "unir y liderar al pueblo para salvaguardar la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo".
Indicó que debe intensificar su autogobierno, lo que implica erradicar la corrupción y mantener la pureza ideológica.
Según un resumen de la resolución difundido por la agencia oficial de noticias Xinhua, el partido debe, "con miras a fortalecer su capacidad de gobernanza a largo plazo, mantener su carácter progresista y su pureza, así como sus estrechos vínculos, de carne y hueso, con el pueblo".
Xi Jinping ha impulsado la lucha anticorrupción desde que llegó al poder en 2012 y ha mantenido una ofensiva contra funcionarios durante más de una década. Sin embargo, analistas señalan que el enfoque ahora también incluye a funcionarios con bajo desempeño.
Los miembros del partido también revisaron las depuraciones anteriores de altos dirigentes y de funcionarios militares, y confirmaron los cambios de personal.
La reunión plenaria reveló depuraciones más amplias de lo esperado, según el análisis de Neil Thomas, investigador del Asia Policy que estudia la política china. Thomas calculó una tasa de asistencia del 74%, la más baja desde la época del exlíder Mao Zedong, quien realizaba depuraciones políticas de manera regular.