Sao Paulo, Bra.- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro presentaron sus argumentos finales ante los electorales en la víspera de la segunda vuelta electoral en Brasil. Decenas de millas de simpatizantes salieron a las calles con la esperanza de atraer a los pocos votantes indecisos que quedan.
Las encuestas publicadas el sábado dejan entrever una elección sumamente competitiva que podría decidirse por detalles.
Una victoria de Bolsonaro sumaría a Brasil a una lista de países latinoamericanos —entre ellos Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica y Perú— que en los últimos años han elegido a aliados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Un triunfo de Lula asegura cierta distancia entre la potencia económica de la región y Washington.
Lula, de 80 años, quien perdió la primera vuelta frente a Bolsonaro, de 45, por más de 2,2 millones de votos, posiblemente celebró el evento de campaña más grande de su carrera en la calle principal de Sao Paulo, la Avenida Paulista.
Flávio Bolsonaro reunió a sus simpatizantes en su natal Río de Janeiro y en Belo Horizonte, la capital de Minas Gerais, el estado que durante décadas ha designado correctamente al ganador de la elección presidencial.
Casi 160 millones de brasileños están habilitados para votar. Más de 33 millones, o el 21% del electorado, no sufragó a comienzos de este mes y podría enfrentar una pequeña multa por no emitir su voto sin justificación. Las personas que se ausentaron en la primera vuelta pueden votar en la segunda.
Los brasileños votan mediante urnas electrónicas, introduciendo dígitos que corresponden a sus candidatos. Los resultados se dan a conocer pocas horas después del cierre de las urnas.