Bagdad, Irak.- Al menos cinco personas murieron en el segundo día de protestas en Irak, que se han extendido en Bagdad y han llegado al sur del país en una nueva oleada de descontento por la falta de servicios públicos y oportunidades de empleo, así como por la mala gestión de los recursos en este país rico.
Cuatro manifestantes y un agente de la Policía fallecieron en la ciudad de Al Naseriya, la capital de la provincia meridional de Di Qar, donde las protestas se tornaron violentas.
Una fuente del Departamento de Sanidad dijo bajo condición de anonimato que se registraron cinco víctimas mortales -cuatro civiles y un policía- y 50 heridos entre los manifestantes, mientras que una fuente del gobierno provincial aseguró que se ha impuesto el toque de queda en la región.
Los manifestantes habían asaltado anteriormente la sede del gobierno regional en Al Naseriya y le habían prendido fuego, según la televisión estatal Al Iraquiya.
Las víctimas de ayer se suman a un manifestante que perdió la vida el martes en Bagdad, donde este miércoles han tenido lugar nuevas protestas y más choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad en distintos puntos de la capital.