Christchurch, Nueva Zelanda.- La promesa de la líder de Nueva Zelanda de fortalecer las leyes de posesión de armas tras la masacre en la mezquita en Christchurch fue bien recibida por la impactada población. La primera ministra Jacinda Ardern dijo que su gabinete considerará los detalles de los cambios el lunes. Agregó que las opciones incluyen una prohibición a la propiedad de fusiles semiautomáticos que fueron utilizados con un efecto devastador en Christchurch y la recompra financiada por el gobierno de las nuevas armas prohibidas.
Aunque la restricción para la posesión de armas es una lucha política en EU, el propietario de un arma en Christchurch, Max Roberts, de 22 años de edad, predijo que Ardern no enfrentará una fuerte oposición.
“No habrá oposición. No hay un movimiento en Nueva Zelanda para eso. Nuestra prensa y política es más de izquierda”, dijo Roberts, un carpintero que usa armas para cazar.
Elliot Dawson, quien sobrevivió al tiroteo en una mezquita espera que Nueva Zelanda siga los pasos de Australia en cuanto al control de armas.
Informe de la Policía neozelandesa reveló que en 2017 se presentaron 43.509 solicitudes para obtener licencias de armas, entre ellas la AR-15.