WASHINGTON.- El gobierno estadounidense propuso el miércoles una tarifa de 70 mil dólares para los estudiantes internacionales que buscan trabajar en el país, el más reciente en sus esfuerzos por endurecer las medidas contra la matrícula de extranjeros.
La propuesta del Departamento de Seguridad Nacional exigiría que las escuelas paguen la tarifa por cada estudiante que participe en el programa de capacitación práctica opcional, conocido como OPT, que permite a los estudiantes trabajar en empleos relacionados con su especialidad durante o después de sus estudios.
Por lo general, los estudiantes son elegibles para un año de trabajo después de graduarse, aunque ciertas especialidades de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son elegibles para dos años adicionales.
Cada universidad tendría que pagar los 70.000 dólares por la solicitud inicial de cada nuevo estudiante al programa, y otros 30.000 por cada renovación según la iniciativa.
El cambio representaría un golpe para la educación superior y algunas empresas
Las universidades estadounidenses reclutan intensamente a estudiantes del extranjero como fuente de ingresos por matrícula.