RÍO DE JANEIRO.- Un edificio de cuatro pisos se derrumbó en el oeste de Río de Janeiro el jueves en la madrugada, provocando que un bebé y un adulto murieran y dañando residencias aledañas, informaron los bomberos. Cuatro personas fueron rescatadas de entre los escombros.
La vivienda irregular consistía de cuatro pequeñas casas construidas una encima de la otra, dijo un portavoz del Departamento de Bomberos. Funcionarios de la ciudad confirmaron a The Associated Press que la estructura carecía de permisos.
Las construcciones ilegales han sido un problema desde hace muchos años en Brasil, la nación más grande de Latinoamérica.
El incidente ocurrió alrededor de las 3 a.m. en Río das Pedras, un vecindario de clase trabajadora, y evidenció las dificultades que atraviesan las autoridades para intentar frenar las construcciones ilegales en zonas controladas por grupos paramilitares del crimen organizado.
Dichos grupos paramilitares, a los que en Brasil suele llamárseles “milicias”, están integrados por exbomberos, expolicías y exsoldados, y por lo general asumen el control de tierras públicas y construyen viviendas ilegales para el alquiler informal. Muchas personas eligen vivir en ese tipo de residencias por ser de menor costo.