CIUDAD DE PANAMÁ (AP) — El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró el miércoles que el nuevo gobierno del presidente Abelardo de la Espriella ha solicitado colaboración estadounidense en operaciones militares conjuntas en Colombia para combatir el "narcoterrorismo".
Colombia se une a Escudo de las Américas y fortalece lucha contra cárteles
Durante una reunión en Panamá de la Coalición de las Américas contra los Cárteles, Hegseth dijo que el país sudamericano también se sumará a "Escudo de las Américas", con lo cual se convertirá en el 19no miembro de la iniciativa que surgió de la cumbre realizada por el presidente Donald Trump en marzo con países de América Latina para unir fuerzas en el combate a los cárteles de las drogas. El entonces mandatario progresista Gustavo Petro no fue invitado a ese encuentro.
Hegseth dijo que a través del "recién investido presidente —como le gusta decir a nuestro presidente, ´el presidente El Tigre´—, Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra (como el gobierno de Trump denomina a la cartera de Defensa) se una a ella en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para acabar con los terroristas y las redes terroristas".
Reacciones y postura del gobierno colombiano ante la colaboración militar
El gobierno de De la Espriella, que está atendiendo la emergencia tras un devastador terremoto a inicios de semana que dejó al menos 265 muertos, no formuló comentarios inmediatos sobre el anuncio en Panamá. Sin embargo, el nuevo líder conservador colombiano ha dicho que en su administración se unirá a la iniciativa estadounidense.
Por otra parte, Hegseth también instó a los países latinoamericanos en el encuentro a no reconocer a la Corte Penal Internacional (CPI), mientras el ejército estadounidense ataca a presuntos narcotraficantes en la región.
Argumentó que estos esfuerzos "son totalmente legales según el derecho internacional humanitario". Enfrenta interrogantes en su país sobre la legalidad de llevar a cabo ataques mortales contra pequeñas embarcaciones acusadas de traficar drogas.
No queda claro en las declaraciones de Hegseth qué medidas, si las hay, ha tomado la CPI para obstaculizar las operaciones estadounidenses en la región. Instó a los casi 20 países reunidos a "abandonar la CPI y rechazar sus intentos de arrebatarles la soberanía a sus gobiernos y tribunales".
La administración Trump impulsa una campaña para "desmantelar" el tribunal mundial en represalia por las órdenes de arresto emitidas por la corte contra altos funcionarios israelíes por la guerra en Gaza y las investigaciones sobre personal estadounidense en Afganistán.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó la decisión de abandonar la CPI como una decisión crucial.