Comparece expresidente hondureño ante tribunal

TEGUCIGALPA.- El arresto del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y las imágenes subsecuentes —un gobernante con grilletes y presentado ante la prensa como un delincuente común— marcaron un sorprendente revés para un hombre que durante años pareció inmune a crecientes acusaciones de corrupción.

Mientras fue presidente desde 2014 hasta el mes pasado, contó con el apoyo de funcionarios de Estados Unidos que libran la guerra contra las drogas y de algunos diplomáticos que no vieron una mejor opción. Pero menos de tres semanas después de dejar el cargo, y ya sin que el exmandatario le fuera de utilidad, el gobierno estadounidense se movilizó para solicitar su extradición y la oportunidad de convertirlo en un ejemplo en una región asolada por la corrupción.

Hernández llegó a la Corte Suprema de Justicia el miércoles por la mañana para su comparecencia inicial ante el tribunal. Unos 150 simpatizantes de su Partido Nacional lo esperaban coreando: “¡No está solo!”.

Horas después, el vocero de la corte Melvin Duarte dijo que el juez había rechazado la solicitud de Hernández de arresto domiciliario y ordenó que el exmandatario permanezca detenido.