Con garrotes y escudos, la policía de Zimbabue ha interrumpido una conferencia de prensa del líder de oposición Nelson Chamisa, quien asegura que la elección presidencial fue manipulada. La policía trató de desbaratar la conferencia prensa sin dar explicación.
El viernes por la mañana, agentes antimotines que portaban garrotes y escudos intentaron dispersar a uno 100 periodistas locales e internacionales reunidos para escuchar a Chamisa.
Ante las cámaras que grababan cada movimiento, la policía eventualmente se retiró y permitió que Chamisa hiciera una denuncia feroz contra la victoria de Mnangagwa.
“Ganamos esta elección”, afirmó Chamisa, y añadió que el triunfo de Mnangagwa estuvo amañado. Declaró “un día de luto... por la democracia”. Chamisa, quien recibió 44% de los votos, dijo que hubo violencia y acoso contra sus partidarios, y los resultados fueron manipulados. Agregó que su partido de oposición tiene evidencia de la manipulación de votos, pero que la comisión electoral “no nos quiso escuchar”.
La reacción ante la victoria de Mnangagwa fue apagada debido al temor que reina en Harare después de que el ejército saliera con tanques el miércoles para dispersar a los manifestantes que arrojaban piedras, denunciaban a Mnangagwa y decían que la elección, la primera desde la caída del longevo líder Robert Mugabe, fue manipulada.
Mnangagwa, la antigua mano dura y confidente de Mugabe, exhortó a los zimbabuenses a mantener la paz.
Tras afirmar que Chamisa puede cumplir un papel crucial en el futuro de Zimbabue, pidió que “llamemos juntos a la paz y la unidad en nuestra tierra”.
La oposición ha amenazado con impugnar en la corte el resultado electoral, que Mnangagwa ganó por poco más de 50%.