Lima, Perú.- Decenas de playas frente a Lima permanecían desiertas el martes y miles de pescadores seguían desempleados un mes después de un derrame petrolero frente a una refinería de Repsol que Naciones Unidas calificó como el peor desastre ecológico de la historia reciente de Perú.
El recojo del petróleo de uno de los mares más biodiversos del mundo continuaba lentamente, según las autoridades. Ni siquiera se ha recogido la mitad de los 11.900 barriles vertidos sobre el Pacífico ocurridos el 15 de enero en una de las boyas de la refinería La Pampilla, frente a Lima.
Miles de pescadores han quedado desempleados al no poder extraer peces, moluscos y crustáceos que vivían en el sector contaminado por el derrame que, según las autoridades, suma poco más de 113 kilómetros cuadrados, un área mayor a la de la ciudad de París.
Naciones Unidas dijo el viernes que el derrame era “el peor desastre ecológico que ha afectado el país en su historia reciente”.
“No tenemos respuesta de nadie, sólo nos dan migajas”, dijo el pescador Ricardo Estrada, de 38 años, parado en el muelle de pescadores de Ancón, una de las 24 playas contaminadas ubicadas en la costa del Pacífico de Perú.
La playa, que cuenta con un malecón turístico fundado hace más de un siglo que reventaba de personas entre enero y marzo, ahora está vacía. “Esto parece una catedral vacía”, comentó Estrada, padre de un niño de ocho años y quien además cuida a sus padres ancianos.
Estrada estaba cerca de un piquero muerto que había sido abandonado por los pescadores en una zona del muelle donde por las tardes se vende pescado. “Los animales se siguen muriendo”, dijo.
Funcionarios han registrado al menos 1.200 aves cubiertas de crudo, en especial cormoranes, guanayes, piqueros peruanos, pingüinos de Humboldt, pelícanos y gaviotas peruanas. El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas añadió que otras 260 aves fueron halladas muertas.
El derrame petrolero se produjo el 15 de enero frente a una refinería de Repsol mientras se descargaba crudo desde el buque italiano Mare Doricum.
Por el momento, el buque se encuentra frente a las costas de Perú incautado por las autoridades peruanas. La refinería La Pampilla de Repsol es la más importante de Perú y abastece de combustible al 40% del país.