DUBÁI, EAU.- Ataques aéreos azotaron el martes a Irán, que respondieron lanzando drones y misiles hacia Israel e instalaciones en distintos puntos de Oriente Medio, incluso después de que el presidente estadounidense Donald Trump dijo que estaba en conversaciones con la República Islámica para poner fin a la guerra.
En tanto, las fuerzas armadas de Estados Unidos se alistaban para el despliegue a Oriente Medio de alrededor de 1.000 tropas de la 82ª División Aerotransportada, informó a The Associated Press una persona con conocimiento de los aviones. El despliegue se llevará a cabo en los próximos días, indicó la fuente.
Con millas de marines adicionales de Estados Unidos en camino al Golfo Pérsico, mientras ambas partes intercambian andanadas de proyectiles e Irán negando que haya negociación alguna, la guerra mantenía un ritmo intenso un día después de que Trump aplazó la fecha límite para que Irán reabra el estrecho de Ormuz. El control de Teherán sobre esa crucial vía fluvial ha trastocado el transporte marítimo internacional, provocando un pronunciado aumento en los precios del combustible y amenazado a la economía mundial.
Pakistán se ofreció a albergar conversaciones diplomáticas, pero Irán se mantuvo desafiante, prometiendo luchar “hasta la victoria completa”.
Cualquier conversación entre Estados Unidos e Irán enfrentaría enormes desafíos.
Muchos de los objetivos cambiantes de Washington —en particular sobre el programa nuclear y de misiles balísticos de Irán— siguen siendo difíciles de poder ser alcanzadas.