RAQQA, Siria (AP) — Las fuerzas gubernamentales sirias asumieron el viernes el control de una prisión que alberga a miembros del grupo extremista Estado Islámico en el norte del país, luego que cientos de combatientes kurdos que custodiaban la instalación evacuaron la zona como parte de un acuerdo reciente.
El Ministerio del Interior explicó en un comunicado que la autoridad penitenciaria gubernamental está ahora a cargo de la prisión de al-Aqtan, al norte de la ciudad norteña de Raqqa, y que se están revisando los expedientes de los detenidos.
Al-Aqtan es la segunda prisión que pasa al control del gobierno tras ser abandonada por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por los kurdos. Las tropas sirias entraron en la prisión de Shaddadeh el lunes, cerca de la frontera con Irak, de donde 120 miembros de EI lograron escapar en medio del caos. La mayoría han sido recapturados, reportaron medios estatales.
El gobierno interino de Siria firmó un acuerdo en marzo pasado con las FDS para que entregara territorio y eventualmente fusionara a sus combatientes con las fuerzas gubernamentales. A principios de enero, una nueva ronda de conversaciones no logró avanzar en la fusión, lo que llevó a una renovada lucha entre ambas partes. Una nueva versión del acuerdo fue firmada durante el fin de semana, y el martes se declaró un alto el fuego de cuatro días.
El avance hacia la prisión de al-Aqtan se produce dos días después que el ejército de Estados Unidos anunciara que ha comenzado a trasladar a algunos de los 9.000 miembros de la milicia radical detenidos en más de una docena de centros penitenciarios en el noreste de Siria controlados por las FDS.
Las FDS son la principal fuerza que ha combatido contra el EI en Siria durante la última década, y en marzo de 2019 capturaron el último bastión territorial en manos de los extremistas.
Durante aquellos combates contra EI, miles de extremistas y decenas de miles de mujeres y niños vinculados a ellos fueron capturados y retenidos en prisiones y en el campamento de al-Hol, que fue tomado por las fuerzas gubernamentales el miércoles.
La captura de la prisión de al-Aqtan se produjo luego que las tropas de Damasco la rodearan a principios de esta semana durante una ofensiva de dos semanas contra las FDS. El gobernador de Raqqa, Abdul-Rahman Salama, dijo que en esa prisión hay hasta 2.000 detenidos, pero se desconoce cuántos de ellos ligados al grupo extremista.
El viceministro del Interior, el general de división Abdul-Qader Tahan, visitó el penal el viernes para ver las condiciones en que estaban el centro y los presos, reportó la televisión estatal.
Tras días de negociaciones, se alcanzó un acuerdo para abrir un corredor para que los casi 800 combatientes de las FDS se dirigieran hacia el oeste, hacia la región de Kobani, que aún está controlada por el grupo respaldado por Estados Unidos.
Cientos de personas se congregaron a ambos lados de las calles cubiertas de nieve en Kobani, agitando sus manos y algunos haciendo señales de victoria para dar la bienvenida a los combatientes que llegaron en furgonetas, autobuses y camionetas. Algunas personas dispararon al aire para recibir a los combatientes que habían estado bajo asedio durante días.
Las FDS señalaron en un comunicado que, con el apoyo de la coalición liderada por Washington, completaron el traslado de los combatientes asignados a proteger al-Aqtan "a lugares seguros". En la prisión había detenidos de la "organización terrorista" EI, agregó la nota.
Los combatientes llegaron a Kobani en un momento en que la región está bajo asedio por las fuerzas gubernamentales desde tres lados, y el cruce fronterizo con Turquía desde el norte permanece cerrado como lo ha estado durante años.
Mihemet Bozan, residente de Kobani, dijo a The Associated Press que tuvo que conducir 40 kilómetros (25 millas) lejos de la ciudad para poder obtener señal de celular. En medio de temperaturas heladas, no hay combustible para calefacción y la zona se está quedando sin diésel necesario para que las panaderías sigan operando, destacó.
"Las condiciones son muy difíciles", aseveró Bozan, agregando que las panaderías que están funcionando tienen largas filas de personas esperando.
"Dentro de una semana la gente se quedará sin comida ni agua", dijo refiriéndose al asedio.
La ofensiva lanzada por el gobierno sobre el noreste de Siria a principios de enero llevó a miles, en su mayoría kurdos, a huir hacia la provincia nororiental de Hassakeh, que tiene una gran comunidad kurda.
El martes por la noche, tras el fracaso de varios acuerdos anteriores, se declaró un alto el fuego de cuatro días. Como parte del pacto alcanzado el domingo por el presidente interino Ahmad al-Sharaa y el comandante de las FDS, Mazloum Abdi, la fuerza debería integrarse en los ministerios de Defensa e Interior.
El enviado estadounidense Tom Barrack dijo en un comunicado el martes que el papel de las FDS como la principal fuerza anti-EI de Siria "ha expirado en gran medida" ya que el nuevo gobierno está "tanto dispuesto como posicionado para asumir responsabilidades de seguridad". Estados Unidos no está interesado en "prolongar un papel separado de las FDS", sostuvo.
El miércoles, funcionarios estadounidenses e iraquíes anunciaron que Irak había solicitado que los detenidos de EI fueran transferidos a Irak, y Washington aceptó la idea. El gobierno sirio celebró al acuerdo para transferir a los prisioneros después que se hiciera público el miércoles, afirmando que ayudará en el proceso.