Helsinki.- En una medida muy simbólica, Rusia suspendió el sábado las exportaciones de gas a la vecina Finlandia, pocos días después de que el país nórdico anunciara que quería entrar en la OTAN. La interrupción marcó el probable fin de los casi 50 años que Finlandia llevaba importando gas natural ruso.
La medida adoptada por el gigante energético ruso Gazprom estuvo en consonancia con un anuncio anterior, tras la negativa de Helsinki a pagar el gas en rublos, como ha exigido el presidente ruso Vladimir Putin a los países europeos.
La compañía estatal finlandesa de gas Gasum declaró que “los suministros de gas natural a Finlandia en virtud del contrato de suministro de Gasum fueron cortados” por Rusia el sábado a las 7 horas locales (0400 GMT).
El anuncio se produjo luego de la decisión de Moscú de cortar las exportaciones de electricidad a Finlandia a principios de mes y tras una decisión anterior de la compañía petrolera finlandesa controlada por el Estado, Neste, de sustituir las importaciones de crudo ruso por hidrocarburo de otros lugares.
El gas natural representaba apenas 5% del consumo total de energía en Finlandia. Casi todo procedía de Rusia y lo utilizaban principalmente las empresas.