Crecen las coladas del Cumbre Vieja

Ruge el volcán y los habitantes temen nuevos sismos

Santa Cruz de La Palma, Esp.- El volcán de la isla atlántica de La Palma (España) ha entrado en una nueva fase en la que las coladas crecen en altura y van rellenando huecos entre ellas con el flujo de lava que discurre en dirección al mar, y en la que además la presión sobre la tierra ha decrecido.

Por primera vez en muchos días, el director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias, Miguel Ángel Morcuende, ha trasladado a la opinión pública noticias “muy favorables”.

Ahora la preocupación de los científicos, sin descuidar que una nueva reconfiguración del cono podría modificar la trayectoria de la lava, está en la emisión del penacho de gases y cenizas de valores muy altos de gases dióxido de azufre (SO2), lo que amenaza la calidad del aire en la isla.

Esas tasas de SO2, unas 37.350 toneladas al día, han provocado que se sobrepase puntualmente el umbral de valores aconsejados para la calidad del aire en las zonas cercanas al volcán.

Según ha podido saber Efe, la concentración de SO2 desde que se inició la erupción volcánica ha superado en dos ocasiones la que establece la Unión Europea para declarar la alerta por la presencia de ese gas en la atmósfera.

Respecto a los seísmos en la isla, ha aumentado la magnitud y la intensidad, con 24 temblores sentidos el martes, dos de ellos mayores de magnitud 4, ambos con epicentro a más de 30 kilómetros bajo la superficie.

El balance de daños en viviendas según el catastro es de 1.291 edificaciones destruidas, cuatro más que el martes, de las cuales 1.038 son de uso residencial, 135 de uso agrícola, 64 de uso industrial, 30 de ocio y hostelería, 11 de uso público y 14 de otros usos, al igual que los kilómetros de carreteras desaparecidos bajo las coladas: 66,6, más otros 3,2 en riesgo.