Crisis iraquí, sin salida visible aún

En apenas una semana se registra una centena de muertos

Bagdad, Irak.- Irak está hundido en un nuevo ciclo de inestabilidad que podría ser el más peligroso que enfrenta esta nación asolada, apenas dos años después de proclamar la victoria sobre el grupo Estado Islámico en una guerra que dejó en ruinas a buena parte del territorio y desplazó a decenas de miles.

Los cruentos enfrentamientos han dejado más de 100 muertos en apenas una semana. Pero esta vez, no se trata de fuerzas de seguridad contra extremistas islámicos, chiítas contra sunitas o insurgentes contra fuerzas de ocupación. Las fuerzas iraquíes están matando a jóvenes iraquíes que reclaman empleo, electricidad y agua limpia, además del fin de la corrupción.

Todavía no está claro por qué el gobierno respondió de manera brutal a unos pocos cientos de manifestantes desarmados que organizaron su protesta a través de las redes sociales. Pero los analistas dicen que la violencia ha colocado a Irak en una trayectoria peligrosa de la cual sería difícil salir.

A medida que las protestas espontáneas _sin una dirección política emergente vista_ chocaban con las fuerzas de seguridad en poblaciones grandes y pequeñas, el gobierno se mostraba impenitente e incapaz de ofrecer soluciones a los problemas arraigados. Todo esto genera el temor de que una nación árabe más quedará sumida en una crisis sin salida inmediata.

“El empleo de la fuerza combinado con concesiones menores permitirá aliviar temporalmente la presión, pero no pondrá fin a la crisis”, escribió Ayham Kamel, jefe para Medio Oriente y el norte de África en el Eurasia Group. “Se puede contener este ciclo de protestas, pero el sistema político seguirá perdiendo legitimidad”.

Los manifestantes dicen que están hartos de la clase política post-2003 que se beneficia con sobornos, nepotismo y corrupción mientras el común de los iraquíes bebe agua contaminada y sufre el desempleo masivo.