Luis Almagro, secretario general de la OEA / Foto: Archivo
LA HABANA (AP) — Cuba consideró un “show” la intención del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, de visitar la isla para participar de una actividad convocada por un pequeño grupo de disidentes.
“Ya está en marcha una estrategia de comunicación de alcance internacional para tratar de deslegitimar la actuación de la revolución”, expresó el miércoles una nota del periódico oficial Granma.
Ni la “OEA ni ninguno de sus funcionarios, mucho menos los que traicionan los principios éticos elementales, han sido ni serán jamás bienvenidos en la Cuba revolucionaria de Fidel” Castro, agregó el artículo titulado “Provocaciones, premios e ideas fracasadas”.
Almagro solicitó por segundo año consecutivo -en 2017 no le fue entregada- una visa para participar en La Habana de la entrega de un premio en honor al fallecido disidente Oswaldo Payá que organiza su hija. Hasta ahora no hubo respuesta oficial al pedido.
Payá y la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia informaron en Miami la semana pasada que darán el galardón a la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), una fundación que agrupa a expresidentes iberoamericanos reconocidos por su militancia de derecha o conservadora como José María Aznar y Felipe González de España, Mireya Moscoso de Panamá, Vicente Fox de México y Álvaro Uribe de Colombia.
Los fragmentarios y poco conocidos grupos disidentes no tienen estatus legal en Cuba y son acusados por el gobierno de ser financiados por organizaciones en Estados Unidos y Europa a fin de destruir a la revolución.
Cuba no participa en la OEA desde 1962. El gobierno de La Habana considera que el organismo se volvió un instrumento de Estados Unidos. Los estados miembros anularon en 2009 la suspensión impuesta a la isla pero Cuba enfocó sus intereses en otros organismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en la que no participa Estados Unidos.