Cura pedófilo irlandés abandona Chile tras cumplir condena

Los Legionarios de Cristo, informaron que el sacerdote permanecerá en la sede de la orden en Roma

SANTIAGO DE CHILE (AP) — El sacerdote pedófilo irlandés John O’Reilly abandonó el viernes Chile con rumbo a Roma tras cumplir una condena de cuatro años de libertad vigilada por abusar sexualmente de una menor de seis años.

En noviembre de 2014 fue condenado por la Justicia y en 2017 se dictó un decreto de expulsión del país, a concretarse una vez que cumpliera su condena, lo que ocurrió este viernes.

El cura esperó la salida de su vuelo de una aerolínea comercial en los salones destinados a las personas importantes o que viajan en primera clase.

Allí fue ubicado por una periodista de la televisión estatal a quien le dijo que “no soy pedófilo” y que está “muy agradecido por todo lo que me ha dado el país, muy feliz”.

Un comunicado de su congregación religiosa, los Legionarios de Cristo, dijo que por ahora permanecerá en la sede de la orden en Roma y seguirá con la prohibición de celebrar misas públicas.

El irlandés, que llegó en 1984 a Chile, tiene pendiente un juicio canónico por los abusos a la menor.

O’Reilly cumplió el lunes su condena y tenía entre el jueves por la tarde y el domingo próximo para irse voluntariamente, de lo contrario sería expulsado por el Ministerio del Interior ya que el Congreso lo despojó de su nacionalidad chilena que había recibido en 2008.

El cura cometió los delitos mientras era el director espiritual del exclusivo colegio Cumbres, donde se educa parte de la élite chilena. Los padres de la niña dijeron que también abusó de su hermana, pero fue sobreseído por falta de pruebas.

El sacerdote figura en un listado genético de pedófilos y abusadores y fue inhabilitado para desempeñarse en ámbitos educativos.

El caso de O’Reilly se suma a muchos otros que han explotado en la Iglesia Católica chilena, especialmente en 2018, y que han significado la apertura de al menos 124 investigaciones contra 105 curas y ocho obispos. En total los casos abarcan a 222 víctimas de las cuales 91 eran menores de edad al ser abusadas.