Estocolmo.- La científica francesa Emmanuelle Charpentier y la estadounidense Jennifer A. Doudna ganaron el miércoles el Premio Nobel de Química por desarrollar un método de edición del genoma que puede explicarse como unas “tijeras moleculares”, que ofrece la promesa de curar enfermedades hereditarias, e incluso el cáncer, algún día.
Trabajando a ambos lados del Océano Atlántico, Charpentier y Doudna desarrollaron un método conocido como CRISPR/Cas9 que puede utilizarse para cambiar el ADN de animales, platas y microorganismos con una precisión extremadamente alta.
“Hay un enorme poder en esta herramienta genética, que nos afecta a todos”, señaló Claes Gustafsson, presidente del comité del Nobel de Química.
Según Gustafsson, como resultado cualquier genoma puede editarse ahora “para reparar el daño genético”. Esta herramienta “brindará grandes oportunidades a la humanidad”, agregó advirtiendo que el “enorme poder de esta tecnología significa que tenemos que usarla con mucho cuidado”.
“Yo estaba muy emocionada, tengo que decirlo”, dijo Charpentier, de 51 años, a reporteros por teléfono desde Berlín tras enterarse del premio.
Preguntada por el hecho de que esta fue la primera vez que dos mujeres ganan el Nobel de Química juntas, Charpentier dijo que, aunque ante todo se considera una científica, espera que esto anime a otras.
“Deseo que esto envíe un mensaje positivo a las jóvenes que quieren seguir el camino de la ciencia”, señaló.
Doudna habló con The Associated Press sobre su sorpresa al recibir el llamado telefónico de madrugada.
“Literalmente, me acabo de enterar, estoy en shock”, dijo. “Estaba profundamente dormida”.
“Mi mayor esperanza es que se utilice para el bien, para descubrir nuevos misterios en biología y para beneficiar a la humanidad”, agregó.