De la Rúa, el presidente de la peor crisis económica en Argentina

El expresidente argentino Fernando de la Rúa, quien se encuentra hospitalizado, dejó su marca en Argentina porque durante su gestión estalló la peor crisis económica del país, y abandonó el poder a bordo de un helicóptero para escapar de las intensas protestas callejeras.

El exgobernante permanece internado desde el martes en el Hospital Universitario Austral en estado grave” sedado y con asistencia respiratoria mecánica, tras realizársele una angioplastia coronaria debido a complicaciones cardiovasculares por una infección respiratoria, según fuentes médicas.

De la Rúa nació el 15 de septiembre de 1937 en Córdoba, en el seno de una familia de clase media, y en la Universidad de esa ciudad estudió derecho hasta el grado de doctorado, y se afilió a la Unión Cívica Radical (UCR).

Fue el primer jefe de gobierno electo en la Ciudad de Buenos Aires, tres veces ocupó un escaño como senador nacional, y una vez fue diputado.

En 1999, pese a pertenecer al sector más conservador de la UCR, De la Rúa se alió con el centroizquierdista Frente País Solidario (Frepaso) para buscar la Presidencia de Argentina y puso fin a una década de gobiernos del Partido Justicialista.

La gestión de De la Rúa, que debía concluir en 2003, sufrió un pronto deterioro por la continuada y profunda recesión económica y la delicada situación financiera, por lo que el 20 de diciembre de 2001, con dos años y 10 días de gobierno y en medio de numerosas protestas sociales, renunció al cargo.

En agosto de 2000, el gobierno de De la Rúa enfrentó graves acusaciones por supuestos sobornos millonarios a senadores peronistas y aliancistas para sacar adelante una polémica reforma laboral.

Debido a la crisis económica y la tensión política, De la Rúa sustituyó a su ministro de Economía, José Luis Machinea, por Ricardo López Murphy, el 2 de marzo de 2001, quien impuso un plan de austeridad y recortes presupuestarios que fueron rechazados por los sindicatos, por lo que dimitió 14 días después.

El 20 de marzo, De la Rúa designó como ministro de Economía con amplios poderes a Domingo Cavallo, quien logró un acuerdo internacional para renegociar la deuda, y negoció en agosto con el FMI un préstamo por ocho mil millones de dólares para evitar la bancarrota.

Las condiciones para el crédito incluyeron un plan de ajuste, a fin de asegurar un crecimiento sostenible y el pago de los intereses de la deuda externa, que ascendían a 130 mil millones de dólares, el 45 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), con severos efectos sociales.

En noviembre, sin que se detuviera la incertidumbre, los inversores comenzaron a retirar sus fondos de los bancos, por lo que Cavallo aplicó el 1 de diciembre el llamado “corralito financiero”, que suspendió por 90 días el retiro de sumas superiores a 250 pesos o dólares semanales.

El "corralito" fue el principal detonante del descontento que el 19 de diciembre ganó las calles, donde la gente salía a las calles a protestar con los característicos "cacerolazos" para que sus demandas fueran escuchadas.

Un día después la situación se desbordó, con la aparición de saqueos a comercios y bancos, la imposición del estado de sitio, la represión policial armada y la muerte de cinco personas durante las manifestaciones.

Por la tarde, el mandatario presentó su renuncia ante el presidente del Senado, Ramón de la Huerta, y abordó un helicóptero que lo alejó de la presidencial Casa Rosada y de la vida política, sin que la crisis en Argentina fuera resuelta.

En 2006, De la Rúa y Cavallo son procesados por "cohecho", aunque tres años después se sobreseyó la causa.