Sudáfrica declaró el domingo un desastre nacional debido a las lluvias torrenciales e inundaciones que han causado la muerte de al menos 30 personas en la parte norte del país, además de dañar millas de hogares y arrancar carreteras y puentes.
La declaración fue realizada por el jefe del Centro Nacional de Gestión de Desastres y anunciada por el gobierno. Esto permite al gobierno nacional coordinar la respuesta al desastre. El impacto más grave se encuentra en las provincias del norte de Limpopo y Mpumalanga, donde ocurrieron las muertes. Sin embargo, el Ministerio de Gobernanza Cooperativa y Asuntos Tradicionales informó que al menos otras tres provincias también han sido afectadas por el clima inclemente.