Declaración de Macron causa controversia

Tormenta política en Francia por la ofensiva del presidente a los no vacunados

París, Fra.- Una sola frase ha bastado para crispar el ya tenso debate en Francia sobre el pasaporte de vacunación: las ganas del presidente, Emmanuel Macron, de “fastidiar” o “joder” a los no vacunados, según las distintas acepciones del verbo “emmerder”, que la oposición considera indigno de un mandatario.

Su frase en el diario Le Parisien dejaba clara su intención de hacerle la vida imposible a quienes están todavía sin inmunizar, unos cinco millones en todo el país, que con la aprobación de ese pasaporte verán vetada su entrada a bares, restaurantes y otros lugares de ocio.

“Yo no estoy para cabrear a los franceses. Echo pestes todo el día contra la Administración cuando los bloquea. Pues bien, a los no vacunados tengo muchas ganas de fastidiarlos. Y lo vamos a seguir haciendo hasta el final”, dijo en ese periódico.

Macron, que no se ha proclamado todavía candidato, aunque sí ha avanzado que le apetece, admitió en diciembre que algunas de sus declaraciones en este mandato habían herido a los franceses y decía haber aprendido la lección.

Su uso ahora no parece improvisado, el Elíseo no lo corrigió en la lectura previa y ha sido visto como un intento de hacer cambiar de opinión a los no vacunados y de recoger el hartazgo de quienes sí han recibido las dosis y están cansados de las restricciones.

“Siempre hemos dicho las cosas de forma extremadamente clara y seguiremos haciéndolo. ¿Quiénes fastidian la vida a quiénes? Los que se oponen a las vacunas”, reiteró el portavoz gubernamental, Gabriel Attal.

Francia registró ayer un nuevo récord diario de contagios con 332.252, después de los 271.686 comunicados la víspera, mientras siguieron también aumentando las hospitalizaciones.

El ministro de Sanidad, Olivier Véran, justificó un proyecto de ley para imponer un certificado de vacunación en lugar del certificado sanitario. Ese proyecto de ley obligará a tener la pauta de vacunación completa para una multitud de actividades sociales como tomar algo en un bar o en un restaurante, ir al cine, a un espectáculo, a un teatro o viajar en transportes públicos de largo recorrido.