El presidente anunció además que viajará a la Base Aérea de Dover, en el estado de Delaware, para participar en una ceremonia de homenaje a los militares estadounidenses fallecidos durante los ataques lanzados por Irán el fin de semana.
"Vamos a ir a Dover para honrar a nuestros caídos", dijo.
La Base Aérea de Dover constituye el principal punto de recepción en Estados Unidos de los restos de militares fallecidos en operaciones en el extranjero y tradicionalmente alberga ceremonias oficiales encabezadas por el presidente o por altos funcionarios del Gobierno.
Las declaraciones de Trump se producen en medio de la creciente escalada militar entre Washington y Teherán, desencadenada tras los ataques estadounidenses contra instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní y profundizada por la posterior respuesta de la República Islámica mediante el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos asociados a Estados Unidos en Medio Oriente.
Pese a reconocer que un proyectil logró superar parcialmente el sistema de defensa, la Casa Blanca insiste en que la infraestructura militar iraní sufrió daños de consideración y mantiene que la capacidad ofensiva de Teherán ha quedado seriamente debilitada.