Delcy Rodríguez recibe insignias de comandante en jefe de la FANB en Caracas

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, asume un nuevo rol en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana

CARACAS (AP) — La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió el miércoles las insignias de comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, casi cuatro semanas después que el ahora depuesto mandatario Nicolás Maduro fue capturado por Estados Unidos en una operación militar nocturna el 3 de enero.

Rodríguez, la primera mujer en desempeñarse como comandante en jefe de los componentes militares del país, recibió el bastón de mando y la espada del prócer de la independencia sudamericana Simón Bolívar en una ceremonia realizada en el patio de honor de la Academia Militar en el Fuerte Tiuna de Caracas, la mayor instalación militar del país.

Durante la operación militar estadounidense Maduro (2013-2026) fue sacado del poder y capturado junto a la primera dama Cilia Flores. Posteriormente, fue trasladado a territorio estadounidense, donde ambos comparecieron el 5 de enero ante un tribunal de Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo. El depuesto mandatario se declaró inocente.

Rodríguez, que se desempeñó como vicepresidenta de Maduro desde 2018 y que estaba en la línea de sucesión presidencial, agradeció el reconocimiento y el juramento de lealtad por parte de la Fuerza Armada, jefes castrenses y los cuerpos de seguridad ciudadana.

"Conozco a detalle y en profundidad su desempeño antes, durante y después de la agresión militar. Conozco también el desempeño de nuestros cuerpos de seguridad ciudadana", manifestó.

"Aquí estuvimos en combate y por eso yo digo y digo con mis compañeros, honor y gloria a los héroes y heroínas del 3 de enero del 2026, que dieron batalla, que combatieron, que no se entregaron y dieron con lo más sagrado que puede tener un ser humano como es su propia vida. Honor y gloria a los caídos del 3 de enero", señaló.

Rodríguez tomó seguidamente juramento a los jefes castrenses y policiales, incluido el general en jefe Vladimir Padrino López, que ostenta el cargo de ministro de Defensa desde el 2014 y estrecho colaborador del depuesto presidente Maduro, pidiendo a cada uno de sus miembros "honrar el sagrado juramento de defender la Patria, su Constitución, sus leyes y sus instituciones hasta perder la vida si fuera necesario".

Los militares, que tradicionalmente han sido árbitros de las disputas políticas en Venezuela y fueron uno de los principales apoyos del mandatario depuesto, expresan pública y repetidamente lealtad a Maduro y apoyo a la continuidad del gobierno en manos de Rodríguez. A semejanza de su predecesor y mentor, el difunto presidente Hugo Chávez, en el gobierno de Maduro los militares han controlado sectores importantes de la economía y formaron parte de su equipo ministerial. No se espera un cambio en el papel de los militares en el actual gobierno.

El ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello, quien además funge como número dos del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) afirmó que "no permitiremos que ninguna circunstancia o amenaza, por difícil que sea, pueda ser aprovechada para sembrar el caos en nuestra tierra".

Aunque Rodríguez criticó la captura de Maduro por parte de Estados Unidos y se refirió a una "mancha en nuestras relaciones", también desde que asumió el cargo ha promovido la reanudación de los lazos diplomáticos. En un tono conciliador ha expresado su esperanza de construir una "agenda de trabajo" con el presidente Donald Trump.