Elecciones presidenciales en Uganda experimentan horas de demora en algunos centros de votación

El candidato Yoweri Museveni enfrenta acusaciones de fraude en las elecciones de Uganda

KAMPALA, Uganda (AP) — Las elecciones presidenciales de Uganda se vieron afectadas el jueves por retrasos generalizados, además de por un bloqueo de internet de varios días que ha sido visto como una táctica antidemocrática en un país donde el presidente ocupa el poder desde 1986.

Algunos centros de votación permanecieron cerrados hasta cuatro horas después de la hora de apertura prevista, las 7 de la mañana, debido a "problemas técnicos", de acuerdo con la comisión electoral nacional, que pidió a los funcionarios electorales que utilicen los registros de inscripción en papel para garantizar que los problemas no "privan a ningún elector del derecho a voto".

El presidente Yoweri Museveni, de 81 años, se enfrenta a otros siete candidatos, incluido Robert Kyagulanyi, un músico convertido en político más conocido como Bobi Wine, quien reclama un cambio político.

En el país africano, con aproximadamente 45 millones de habitantes, hay 21,6 millones de votantes registrados. Se esperaba que las urnas cerraran a las 4 de la tarde, pero la votación se extendió una hora, según la comisión electoral. La Constitución exige que los resultados se anuncien en un plazo de 48 horas.

Multitudes impacientes se congregaron el jueves por la mañana frente a los centros de votación para mostrar su preocupación por los retrasos. Umaru Mutyaba, agente electoral para un candidato al Parlamento, señaló que la espera en el exterior de un colegio electoral en la capital, Kampala, era "frustrante".

"No podemos estar aquí parados esperando para votar como si no tuviéramos nada más que hacer", dijo.

Wine, el candidato, alegó fraude electoral, señalando que las máquinas de identificación biométrica no funcionaban en los centros de votación y afirmando que había "relleno de urnas".

Wine escribió en una publicación en X que los líderes de su partido habían sido arrestados. "Muchos de nuestros agentes electorales y supervisores fueron secuestrados, y otros expulsados de los centros de votación", decía la publicación.

Museveni dijo a los periodistas que fue notificado de que las máquinas biométricas no funcionaban en algunos centros y que apoyaba la decisión del organismo electoral de volver a los registros de inscripción en papel. No comentó sobre las acusaciones de fraude.

El destacado legislador opositor Ssemujju Nganda, que busca la reelección en el municipio de Kira, contó a The Associated Press que hizo fila durante tres horas para votar.

Nganda manifestó que las demoras probablemente causarían apatía y reducirían la participación en las zonas urbanas donde la oposición tiene un apoyo sustancial. "Va a ser un caos", afirmó.

Nicholas Sengoba, un analista independiente y columnista de periódico, dijo que los retrasos en el inicio de la votación en áreas urbanas de oposición favorecían al partido gobernante.

Emmanuel Tusiime, un joven que estaba entre las docenas de personas a las que se les impidió entrar a un centro de votación en Kampala después de la hora de cierre, dijo que los funcionarios le habían impedido participar .

"Mi voto no ha sido contado, y, como pueden ver, no estoy solo", comentó, sintiéndose "muy decepcionado".

Museveni ha ostentado la presidencia por décadas

Uganda no ha tenido un traspaso del poder presidencial pacífico desde que se independizó del dominio colonial británico hace seis décadas.

Museveni ostenta el tercer mandato más largo de un líder africano y busca extender su gobierno hasta una quinta década. Algunos críticos sostienen que ganarle en unos comicios sigue siendo complicado, pero la autoridad del envejecido presidente depende cada vez más del ejército, liderado por su hijo, Muhoozi Kainerugaba.

El duelo entre Museveni y Wine reedita el de las últimas elecciones, en 2021, cuando Wine apeló principalmente a los jóvenes en zonas urbanas. Con una participación del 59%, Wine logró el 35% de los votos, frente al 58% de Museveni, su porcentaje más bajo desde su primera campaña electoral hace tres décadas.

En la antesala de los comicios se plantearon dudas acerca de la transparencia del proceso, la posibilidad de un gobierno hereditario, la interferencia militar y las estrategias de la oposición para evitar la manipulación de votos en los centros de votación.

La agencia de comunicaciones del gobierno cortó el martes el acceso a internet alegando desinformación, fraude electoral e incitación a la violencia. El bloqueo ha afectado a la población y ha paralizado sectores críticos como la banca.

Fuerte despliegue de seguridad

Antes de la votación se tomaron fuertes medidas de seguridad, incluyendo el despliegue de unidades militares en las calles esta semana.

Amnistía Internacional denunció que las fuerzas de seguridad están llevando a cabo una "brutal campaña de represión", citando un mitin de la oposición el 28 de noviembre en el este de Uganda donde el ejército bloqueó las salidas y abrió fuego contra los asistentes, matando a una persona.

Museveni instó a los votantes a acudir en masa a las urnas durante su último acto electoral el martes.

"Vayan a votar, cualquiera que intente interferir con su libertad será aplastado. Se los digo. Estamos dispuestos a poner fin a esta indisciplina", declaró.

El presidente de la comisión electoral nacional, Simon Byabakama, pidió tolerancia a la población durante la jornada.

"Mantengamos la paz que tenemos", indicó Byabakama el miércoles por la noche. "Seamos civilizados. Seamos corteses. Seamos tolerantes. Incluso si saben que esta persona no apoya (a su) candidato, por favor denle espacio y oportunidad para ir y ejercer su derecho constitucional".

Las autoridades también suspendieron las actividades de varios grupos cívicos durante la campaña electoral. That Group, que monitorea a la prensa, cerró su oficina el miércoles después de que el Ministerio del Interior alegara en una carta que estaba involucrado en actividades "perjudiciales para la seguridad y las leyes de Uganda".

El veterano opositor Kizza Besigye, que fue candidato a la presidencia en cuatro ocasiones, sigue en prisión tras ser acusado de traición en febrero de 2025 .