Roma, Ita.- Los dos pilares que quedaban aún en pie del puente Morandi de Génova (noroeste de Italia), que en agosto de 2018 se derrumbó en parte causando la muerte de 43 personas, fueron demolidos de manera controlada con una espectacular explosión en la que se utilizó cerca de una tonelada de dinamita.
A las 09.37 hora italiana se oyó una sirena y se accionaron los chorros de agua para crear un muro que evitase la difusión de las partículas de polvo, y después, con la explosión de las 15 cargas colocadas, los dos pilares del puente se desplomaron en seis segundos.
Para esta demolición se puso en marcha un plan de seguridad en el que han participado cerca de 400 agentes de las fuerzas del orden, se cortaron todas las carreteras adyacentes y fueron evacuadas 3.500 personas.
Con objeto de evitar la difusión de estas partículas durante horas se lanzaron litros de agua en dirección al puente y continuarán durante varias horas más.
Un consorcio formado por las empresas italianas Salini Impregilo, Fincantieri y Italferr construirá el nuevo puente con el diseño del arquitecto Renzo Piano.
El nuevo puente costará 202 millones de euros y contempla una cubierta de acero de 1.100 metros de longitud, con 19 pilares elípticos separados a una distancia de 50 metros.
El 14 de agosto se derrumbó un tramo del puente Morandi, causando la muerte de 43 personas, un suceso del que el Gobierno italiano culpó de inmediato a la concesionaria italiana Autostrade per l’Italia, porque era la responsable del mantenimiento del viaducto.