Enseguida, el taxista rompió un vidrio y usó un pedazo para cortar la garganta del niño y apuñalarlo, mientras que la madre intentaba sin éxito detener al hombre hasta que se desmayó, reportó The Muslim Vibe, plataforma digital de comunicación de contenidos islámicos.
De acuerdo con la información, el jueves pasado, el taxista habría preguntado a la madre si eran musulmanes chiitas, y cuando ella respondió afirmativamente detuvo el automóvil y asesinó al niño, cuyo funeral se celebró este sábado.
La organización Shia Rights Watch (SRW), que trabaja para defender los derechos humanos de los musulmanes chiitas en todo el mundo, confirmó el asesinato del niño en Medina y denunció que hasta ahora nadie ha intervenido en el caso y la autoridad no ha dado ninguna respuesta.
“La comunidad saudita chiita se unió para lamentar la muerte de Zakaria y mostrar solidaridad con los padres”, declaró SRW en un comunicado, en el cual afirmó que este incidente “es resultado de las continuas violaciones y la falta de protección de la autoridad saudita hacia su población chiita”.
“Los chiitas sauditas han estado bajo represión militar por parte de su gobierno y muchos chiitas están en las cárceles y en las cifras de muertos”, denunció.
La rama predominante del Islam en Arabia Saudita es la sunita, que representa alrededor de las tres cuartas partes de la población, y los practicantes de otras como los chiitas sufren persecución.
SRW, otras organizaciones no gubernamentales de derechos humanos y activistas han abogado durante mucho tiempo por esta minoría en Arabia Saudita.
El asesinato brutal de un niño pequeño debe abordarse lo antes posible, aseveró SRW, mientras que The Muslim Vibe pidió una investigación adecuada y justa de este crimen de odio sectario.