WASHINGTON (AP) — Las empresas de Estados Unidos podrán hacer negocios con la paraestatal petrolera venezolana después de que el Departamento del Tesoro flexibilizó el miércoles las sanciones sobre la nación sudamericana de forma limitada, en momentos en que el gobierno del presidente Donald Trump busca maneras de aumentar el suministro mundial de crudo en medio de la guerra con Irán.
Departamento del Tesoro flexibiliza sanciones a Venezuela
El Departamento del Tesoro emitió una autorización de gran alcance que permite a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) vender directamente petróleo a empresas de Estados Unidos y en los mercados internacionales, un cambio radical después de que Washington bloqueó durante años una gran parte de las transacciones con el gobierno de Venezuela y su sector petrolero.
Por separado, la Casa Blanca dijo que Trump eximirá por 60 días los requisitos establecidos en la Ley Jones para que los bienes enviados entre puertos de Estados Unidos se transporten en embarcaciones con bandera estadounidense. A dicha ley —establecida en la década de 1920 para proteger la construcción naval estadounidense— se le atribuye a menudo el aumento en los precios de la gasolina.
Impacto en precios y mercado petrolero
La medida pone de manifiesto la creciente presión que enfrenta el gobierno estadounidense para aliviar el alza de los precios del petróleo, mientras libra una guerra con Irán. Los precios del petróleo a nivel mundial se han disparado desde que Irán detuvo el tráfico a través del estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa una quinta parte del petróleo mundial desde el Golfo Pérsico hacia clientes en todo el mundo.
Los conductores en Estados Unidos no habían visto precios tan altos en la gasolina en alrededor de dos años y medio. El promedio nacional por gasolina regular superó el dólar por litro (3,84 dólares por galón) el miércoles, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés), en comparación con 78 centavos por litro (2,98 dólares por galón) antes del inicio de la guerra el 28 de febrero.
Incluso antes de eso, los votantes ya estaban preocupados por el aumento del coste de vida, y los precios del combustible se suman ahora a las inquietudes de los republicanos de cara a la temporada electoral de noviembre, cuando el control del Congreso estará en juego.
"Los precios de la gasolina han subido y sabemos que han subido. Y sabemos que la gente sufre por ello. Y estamos haciendo todo lo posible para asegurarnos de que se mantengan más bajos", dijo el vicepresidente JD Vance en un evento en Auburn Hills, Michigan. "Esto es un bache temporal".
Flexibilización de sanciones podría impulsar la inversión en Venezuela
La medida de Estados Unidos tiene como objetivo incentivar nuevas inversiones en el sector energético de Venezuela y pretende beneficiar a ambos países, al tiempo que aumenta el suministro mundial de petróleo, dijo a The Associated Press un funcionario del Tesoro, quien habló bajo condición de anonimato al no estar autorizado a discutir el asunto públicamente.
Desde la captura del entonces presidente Nicolás Maduro durante un operativo militar de Estados Unidos en Venezuela a principios de este año, Trump ha dicho que su país "dirigiría" a Venezuela y vendería su petróleo.
La licencia del Departamento del Tesoro proporciona un alivio específico a las sanciones, pero no las retira por completo. La autorización permite que las empresas que existían antes del 29 de enero de 2025 compren petróleo venezolano y participen en transacciones que normalmente estarían prohibidas bajo las sanciones estadounidenses.
No es probable que la medida produzca un gran impacto en los precios de la gasolina en Estados Unidos a corto plazo, dijo Geoff Ramsey, experto para América Latina del centro de estudios Atlantic Council.
"Hablamos de 12 a 18 meses antes de que veamos cambios drásticos en la producción venezolana", dijo Ramsey en una entrevista.
La flexibilización de las sanciones y la exención de los requisitos de la Ley Jones normalmente tendrían un impacto significativo en los precios de la gasolina, dijo Claudio Galimberti, economista en jefe de Rystad Energy. "Pero estamos en el mercado más anormal que puedo recordar".
Añadió que anticipa que las hostilidades en Oriente Medio se extiendan al menos dos o tres semanas más, y que es probable que los precios sigan siendo elevados y volátiles hasta que se reanude el tráfico de petróleo y gas a través del estrecho de Ormuz. "Mientras el estrecho permanezca cerrado, vamos a tener una crisis", dijo Galimberti.
Trump exime restricciones de envío
Los precios de la gasolina podrían tener un respiro en ciertas partes del país gracias a la exención a la Ley Jones, la cual permitirá que barcos más grandes se trasladen entre puertos de Estados Unidos, dijo Ramanan Krishnamoorti, vicepresidente de energía e innovación de la Universidad de Houston.
"Es poco probable que lugares como Texas y Chicago perciban algún cambio en el precio de la gasolina y el diésel debido a la exención de la Ley Jones", dijo Krishnamoorti. Destacó que algunos transportistas estadounidenses ahora podrían enfrentar más competencia por la flexibilización de las reglas de envío, lo que podría traducirse en costos más elevados para ellos.
En tanto, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la exención de la Ley Jones ayudaría a "mitigar las interrupciones a corto plazo en el mercado petrolero" durante la guerra con Irán y "permitiría que recursos vitales como el petróleo, el gas natural, los fertilizantes y el carbón fluyan libremente hacia puertos de Estados Unidos".
Trump anunció la semana pasada que recurriría a la reserva estratégica de petróleo, como parte de un acuerdo más amplio con muchos de los países más ricos del mundo para extraer crudo de sus reservas de emergencia.
El gobierno también flexibilizó por 30 días las sanciones sobre ciertos envíos de petróleo ruso. Se tiene previsto que Vance y otros funcionarios del gobierno se reúnan la próxima semana con el principal grupo de la industria petrolera, el Instituto Americano del Petróleo, para hablar sobre los mercados energéticos y la producción, dijo la portavoz del grupo, Andrea Woods.
La exención le podría ahorrar a los consumidores apenas tres o cuatro centavos por galón, dijo David Goldwyn, un ex enviado especial del Departamento de Estado enfocado en energía.
"Hablamos de centavos", dijo Goldwyn.
En total, los ajustes del gobierno en el mercado crearán algún "margen"para el aumento de precio, al menos hasta finales de mayo, dijo Goldwyn. El gran riesgo para los consumidores es si el estrecho de Ormuz permanece cerrado más allá de ese punto. "Entonces el déficit aumentará significativamente", dijo.
Preocupaciones
Se tiene previsto que la licencia dé un enorme impulso a una economía venezolana dependiente del petróleo, y ayude a alentar a empresas que se han mostrado reacias a invertir. Pero hay algunos límites. Los pagos no pueden ir directamente a entidades venezolanas sancionadas como PDVSA, sino que deben enviarse en su lugar a una cuenta especial controlada por Estados Unidos. En otras palabras, Estados Unidos permitirá el comercio de petróleo, pero controlará el flujo de efectivo.
Además, no se permitirán acuerdos con Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y algunas entidades chinas. Tampoco están autorizadas las transacciones que involucren deuda o bonos venezolanos. La nueva licencia no permite pagos en oro o criptomonedas, incluido el petro, que fue un token cripto emitido por el gobierno venezolano en 2018.
Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo y las utilizó para impulsar lo que alguna vez fue la economía más fuerte de América Latina. Pero la corrupción, la mala gestión y las sanciones económicas de Estados Unidos hicieron que la producción disminuyera de manera constante desde los 3,5 millones de barriles por día que se producían en 1999, cuando Hugo Chávez, el mentor de Maduro, llegó al poder, a menos de 400.000 barriles por día en 2020.
Un año antes, el Departamento del Tesoro del primer gobierno de Trump dejó a Venezuela fuera de los mercados mundiales de petróleo cuando sancionó a PDVSA como parte de una política que castigaba al gobierno de Maduro por corrupción. Eso obligó al gobierno a vender su producción restante de petróleo con descuento —alrededor de 40% por debajo de los precios de mercado— a compradores como China. Venezuela incluso comenzó a aceptar pagos en rublos rusos, bienes de trueque o criptomonedas.
Pero los críticos del gobierno venezolano interino argumentan que la medida recompensa a los líderes del país sudamericano, todos ellos leales a Maduro y al partido gobernante, mientras continúa la represión, la corrupción y los abusos de derechos humanos.
Muchos trabajadores del sector público sobreviven con unos 160 dólares al mes, mientras el empleado promedio del sector privado ganaba alrededor de 237 dólares el año pasado, cuando la tasa de inflación anual se disparó a 475%, según el banco central de Venezuela, elevando el costo de los alimentos por encima de lo que muchos podían pagar.