Jerusalén.- Tropas israelíes demolieron el jueves la casa de un palestino sospechoso de matar a un soldado israelí el año pasado, en una nueva operación militar en la cada vez más inestable Cisjordania ocupada, que sufre una oleada de violencia.
La demolición se hizo en una semana de tensiones al alza y violencia constante en Cisjordania, apenas horas después de que Israel realizara un inusual ataque aéreo que mató a tres milicianos palestinos cerca de la ciudad de Yenín y de que colonos israelíes atacaran poblados palestinos, donde quemaron viviendas y autos en represalia por el asesinato de cuatro israelíes.
El ejército israelí publicó un video que mostraba soldados realizando la demolición controlada del apartamento del supuesto agresor. Las tropas fueron atacadas durante la operación en la ciudad de Nablus, según el ejército, aunque no se reportaron heridos.
La casa pertenecía a Kamal Jouri, uno de los dos palestinos sospechosos de matar al sargento Ido Baruch con disparos desde un auto en el norte de Cisjordania en octubre. Él y un segundo sospechoso fueron detenidos por el ejército en febrero, y las tropas israelíes ya habían derribado este mes la casa del otro acusado. Un grupo palestino llamado Guarida de Leones se atribuyó el ataque.
Israel afirma que echar abajo las viviendas de los agresores palestinos sirve como disuasión, aunque los críticos consideran la estrategia como una forma de castigo colectivo.
Los incidentes de esta semana se sumaban a una larga serie de episodios violentos en el último año y medio que no parecía remitir. En lo que va de año han muerto al menos 135 palestinos y 26 personas en el lado israelí.