Desastre tras paso del ciclón “Gezani”

El fenómeno cobró la vida de al menos 36 personas y lesionó a más de 370 en Madagascar

Antananarivo, Madagascar.- El ciclón Gezani mató al menos a 36 personas, lesionó a más de 370 y destruyó casi 18.000 viviendas en un lapso de 24 horas de devastación en todo Madagascar, informaron las autoridades el jueves

El presidente de Madagascar declaró un desastre nacional y pidió a líderes internacionales que ayudaran a la isla del océano Índico, en su mayoría pobre.

El ciclo tropical tocó tierra a última hora del martes y provocó una destrucción generalizada en la principal ciudad portuaria de Toamasina, en la costa este, antes de atravesar el país.

La Oficina Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres indicó el jueves que el número de muertos había aumentado a al menos 36, mientras que seis personas estaban desaparecidas. Señaló que 374 personas resultaron heridas y que más de 250,000 se vieron afectadas por la tormenta.

Las autoridades informaron que 32 de las muertes ocurrieron en la zona de Toamasina, el principal puerto del país y un centro económico. El presidente Michael Randrianirina afirmó que el 75% de la ciudad quedó dañado o destruido.

Muchos de los 31 millones de habitantes de Madagascar viven en casas incapaces de soportar tormentas fuertes, y las autoridades señalaron que muchas de las muertes se debieron al colapso de edificios.

La agencia de desastres indicó que 17,980 viviendas quedaron destruidas y que otras más de 37,000 resultaron dañadas por Gezani, que trajeron vientos superiores a 195 kilómetros por hora (121 millas por hora).

Un video grabado con dron y difundido por la agencia de desastres mostró la magnitud de los daños en Toamasina, donde viven más de 300,000 personas. Casi todos los edificios sufrieron daños importantes, al quedarles arrancados los techos u otras partes de las estructuras. Muchos inmuebles quedaron completamente arrasados, mientras que los árboles quedaron pelados o fueron arrancados de raíz y terminaron tendidos en las carreteras de toda la ciudad.

Los residentes avanzaban con dificultad por el agua que les llegaba hasta las rodillas, mientras empezaban a recomponer sus vidas.

“Podemos ver claramente lo que Toamasina necesita ahora mismo: sobre todo, alimentos, artículos de primera necesidad y materiales de construcción para reconstruir rápidamente todo lo que ha sido destruido en Toamasina y sus alrededores”, declaró Randrianirina tras visitar la ciudad que recibió el impacto más fuerte del ciclón.

Madagascar, frente a la costa oriental de África, es especialmente vulnerable a las tormentas destructivas que llegan desde el océano Índico.