Nicosia, Chipre.- La policía antidisturbios de Chipre utilizó cañones de agua y granadas aturdidoras para dispersar a varios cientos de manifestantes que se reunieron el sábado en el centro de Nicosia para protestar contra lo que describieron como una corrupción desenfrenada entre las élites gobernantes de la nación isleña del Mediterráneo.
La policía dijo que 10 manifestantes fueron detenidos y que otros seis recibieron multas de 300 euros (363 dólares) por violar una prohibición de reuniones públicas, que son parte de las medidas para prevenir un posible rebrote de infecciones de covid-19.
El portavoz de la policía, Christos Andreou, dijo que los agentes usaron la fuerza sólo después de que los manifestantes ignoraron las advertencias de dispersarse y comenzaron a arrojar piedras y otros objetos contra los elementos del orden.
Una de las manifestantes, Alexandra Attalides, acusó a la policía de abusar de su fuerza contra los manifestantes, que denunciaron a políticos y otros agentes de poder por presunta corrupción y beneficiarse a costa de los ciudadanos comunes.
Attalides dijo que vio al menos a un manifestante sufrir una herida leve en la cabeza y observó a un policía antidisturbios disparando gas irritante contra la multitud.